Sergio Pérez, actual piloto vinculado al proyecto Cadillac rumbo a la temporada 2026, ofreció declaraciones que han generado repercusión al rememorar la última conversación que sostuvo con Christian Horner, exdirector de Red Bull, en un contexto marcado por tensión e inconformidad dentro de la escudería. El mexicano expresó que su salida se dio tras un acuerdo de finalización contractual, etapa que describió como desgastante debido a la creciente presión mediática y a las posturas críticas provenientes desde el interior del equipo.
Durante su intervención en una conferencia realizada en Exma México, el piloto compartió que el clima laboral se volvió cada vez más complicado debido a los señalamientos provenientes tanto de Horner como de Helmut Marko, asesor de la organización. Pérez explicó que esas circunstancias hicieron que su permanencia resultara insostenible durante los últimos meses, particularmente debido a que el desempeño del monoplaza presentaba dificultades técnicas que no se solucionaron con los relevos de Liam Lawson ni posteriormente con la incorporación de Yuki Tsunoda.
Checo: “Lo que pasó con Red Bull al final yo sabía que era lo mejor que me podía pasar. Fue muy demandante […] y muchas veces tener a todo el equipo en contra, criticándote, los medios, muchas cosas que no se veían detrás, políticas. Cuando estaba con Christian ya despidiéndome… pic.twitter.com/pdZHQxZwof
— Marie🌸 (@ma_fe79) November 24, 2025
En su testimonio, Pérez enfatizó que su separación representó una decisión favorable para su bienestar profesional, afirmando que continuar bajo esas condiciones habría sido aún más demandante. Agregó que los pilotos que han ocupado su lugar, así como quienes lo hagan en el futuro, enfrentarán desafíos similares debido a las características del vehículo, al que describió como complejo, inestable y extremadamente exigente en términos de adaptación continua.
El piloto señaló además que manejar bajo ese nivel de exigencia mental, sumado a la presión externa y a la percepción de tener al equipo en su contra, generó un desgaste adicional, destacando que detrás del entorno competitivo existen factores políticos que desconocía antes de integrarse. Según sus palabras, dichas dinámicas influyeron de manera determinante en el ambiente que vivió, contribuyendo a una etapa profesional que calificó como dura y retadora.
Las declaraciones de Pérez reavivan el debate sobre el funcionamiento interno de Red Bull y los desafíos que enfrentan quienes integran la estructura, especialmente ante la atención mediática y la expectativa competitiva que caracteriza a la organización.


