El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su gobierno mantiene lista una ofensiva militar “total y a gran escala” contra Irán en caso de que fracasen las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, en medio de un conflicto que ya ha generado tensión internacional y afectaciones económicas.
A través de una publicación en Truth Social, Trump afirmó que decidió suspender temporalmente un ataque militar programado contra la República Islámica de Irán luego de recibir peticiones directas de líderes de Medio Oriente, quienes le solicitaron dar espacio a las conversaciones diplomáticas en curso.
Según explicó el mandatario estadounidense, el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani; el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman; y el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, expresaron confianza en que las negociaciones podrían derivar en un acuerdo favorable para Estados Unidos y sus aliados regionales.
Trump aseguró que el posible pacto tendría como condición central impedir que Irán desarrolle armas nucleares. “Irán no puede tener armas nucleares”, reiteró el republicano, quien además subrayó que ordenó a las Fuerzas Armadas estadounidenses mantenerse listas para actuar de inmediato si las conversaciones fracasan.
La tensión entre Washington y Teherán aumentó desde el mes pasado, cuando Estados Unidos pausó una campaña militar mientras avanzaban contactos indirectos entre ambas naciones. Sin embargo, funcionarios estadounidenses consideran que la propuesta más reciente presentada por Irán no ofrece concesiones suficientes sobre temas clave relacionados con el enriquecimiento de uranio.
De acuerdo con reportes citados por medios internacionales, uno de los principales desacuerdos continúa siendo el manejo de las reservas iraníes de uranio enriquecido. La Casa Blanca ha insistido en que Teherán debe detener el enriquecimiento nuclear y entregar el material cercano al grado armamentístico.
La portavoz presidencial Anna Kelly calificó este punto como una “línea roja” para Trump y aseguró que la postura militar de Estados Unidos no ha cambiado pese a la pausa en las hostilidades.
Irán informó previamente que respondió a algunas preocupaciones estadounidenses mediante mediadores paquistaníes, aunque las autoridades de Washington consideran insuficientes las modificaciones presentadas hasta ahora.
El conflicto también comienza a generar efectos políticos internos en Estados Unidos. La prolongación de la guerra, que ya entra en su tercer mes, ha provocado incrementos en los precios de la gasolina y un impacto negativo en los niveles de aprobación económica del mandatario.
Trump adelantó que sostendrá nuevas reuniones con su equipo de seguridad nacional en los próximos días para definir los pasos a seguir. Mientras tanto, reiteró que mantiene abiertas todas las opciones frente al gobierno iraní.
“He instruido a nuestras Fuerzas Armadas para estar preparadas en caso de que no se alcance un acuerdo aceptable”, escribió el presidente estadounidense al insistir en que su administración no descarta retomar acciones militares de gran escala.


