Las autoridades de Roma están considerando implementar un cobro de dos euros para acceder a la Fontana di Trevi, una de las atracciones más icónicas de la ciudad. Esta medida busca controlar el elevado número de turistas que visitan el monumento barroco diariamente, donde tradicionalmente lanzan monedas y piden un deseo, creyendo que así asegurarán su regreso a la Ciudad Eterna.
La propuesta, liderada por Alessandro Onorato, funcionario de turismo de alto rango, surge en respuesta a la reciente implementación de una cuota similar en Venecia, que cobra cinco euros a los turistas por un solo día en la ciudad. Según Onorato, el costo de dos euros para la Fontana di Trevi es comparable con la cantidad de dinero que los visitantes ya arrojan al monumento como parte de la tradición.
La idea de imponer una tarifa de acceso tiene como objetivo gestionar mejor el flujo de turistas, evitando que la experiencia turística se vuelva caótica y asegurando que los residentes locales no vean afectada su calidad de vida. Onorato explicó que la implementación de esta tarifa incluiría un sistema de reservas y códigos QR para facilitar el control del acceso. Se espera que la prueba del sistema esté lista para el Año Santo Jubilar de 2025 y que el cobro se implemente en la primavera del mismo año.
El cobro de entrada solo aplicaría para quienes deseen bajar a los niveles más cercanos a la fuente, mientras que los peatones que permanezcan en la plaza adyacente no tendrían que pagar. Los residentes de Roma disfrutarían de acceso gratuito a la fuente, como parte del esfuerzo por equilibrar el turismo con la vida cotidiana de la ciudad.


