La Fórmula 1 implementará una serie de modificaciones en el reglamento técnico a partir del Gran Premio de Miami, con el objetivo de mejorar la seguridad y optimizar el rendimiento de los monoplazas tras las primeras carreras de la temporada. La Federación Internacional del Automóvil (FIA), en conjunto con equipos y fabricantes, acordó estos cambios luego de recibir múltiples observaciones por parte de los pilotos.
Uno de los principales ajustes se centra en la gestión de la energía durante la clasificación, donde se reducirá la recarga máxima permitida de ocho a siete megajulios. Esta medida busca disminuir la recuperación excesiva de energía y favorecer un estilo de conducción más constante. Asimismo, se pretende acortar el tiempo en el que los monoplazas se quedan sin energía eléctrica en rectas largas, fenómeno conocido como “superclipping”.
En paralelo, se incrementará la potencia máxima del sistema en este mismo contexto, pasando de 250 a 350 kilovatios, lo que permitirá reducir el tiempo destinado a la recarga energética y facilitar la labor del piloto. Este ajuste también tendrá impacto durante la carrera, donde se establecerán límites en el uso del “boost”, fijando un máximo de +150 kilovatios para evitar diferencias bruscas de rendimiento entre los competidores.
🏁 La FIA corrige el reglamento de la Fórmula 1: qué cambia desde el GP de Miami con un click aquí 👉 https://t.co/V67SBHVYMQ pic.twitter.com/jqzPuNYJr1
— Automundo (@AutomundoArg) April 20, 2026
El sistema MGU-K, encargado de recuperar energía durante el frenado, mantendrá su potencia de 350 kilovatios en zonas clave de aceleración, pero será limitado a 250 en otras partes del circuito. Con esta medida, se busca reducir las velocidades de aproximación sin afectar las oportunidades de adelantamiento ni el espectáculo en pista.
En materia de seguridad, se introducirá un sistema capaz de detectar salidas con baja potencia, el cual activará automáticamente un refuerzo energético para evitar incidentes. Además, se incorporarán señales visuales mediante luces intermitentes en los monoplazas para advertir a otros pilotos sobre posibles anomalías.
Otro de los cambios relevantes incluye el aumento en la temperatura de las mantas de neumáticos intermedios, con la finalidad de mejorar el agarre en condiciones de lluvia. También se reducirá el uso del sistema ERS, lo que permitirá un mayor control del vehículo en superficies con baja adherencia.
Estas modificaciones entrarán en vigor tras la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí, lo que convierte a Miami en la cuarta cita del calendario. La FIA someterá estas medidas a votación antes de su aplicación definitiva, en busca de mantener el equilibrio entre seguridad, rendimiento y espectáculo.


