El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos confirmó que agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas participarán en los operativos de seguridad durante el Super Bowl LX, que se celebrará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La medida forma parte de un esquema de protección federal que se aplica en eventos deportivos de gran magnitud.
Tricia McLaughlin Yoho, subsecretaria de Asuntos Públicos del DHS, señaló en declaraciones a medios estadounidenses que el gobierno mantiene su compromiso de colaborar con autoridades locales y federales para garantizar que el evento se desarrolle de manera segura. Explicó que la estrategia de seguridad contempla una respuesta integral, similar a la utilizada en torneos internacionales como la Copa del Mundo.
La funcionaria subrayó que las operaciones se llevarán a cabo respetando la Constitución y aseguró que las personas que se encuentren legalmente en el país y no infrinjan otras leyes no tienen motivo para preocuparse. No obstante, evitó proporcionar detalles específicos sobre el número de agentes o las acciones que se implementarán durante el evento.

La presencia de ICE se da en un contexto de tensión social, luego de recientes protestas en distintas ciudades de Estados Unidos contra las autoridades migratorias. Estas manifestaciones se intensificaron tras la muerte de Renee Good, de 37 años, quien fue abatido por un agente en Minneapolis luego de bloquear una carretera. Días después, otra persona identificada como Pretti, enfermera de cuidados intensivos del Departamento de Asuntos de Veteranos, también perdió la vida tras un enfrentamiento con agentes de la Patrulla Fronteriza en la misma ciudad. Ambos casos quedaron registrados en video y continúan bajo investigación.
Fuentes cercanas al operativo revelaron que los agentes federales tendrán una presencia visible en las inmediaciones del estadio antes, durante y después del partido entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Seahawks de Seattle. El anuncio coincidió con la confirmación de que ICE también participará en tareas de seguridad durante los próximos Juegos de Invierno de Milano-Cortina.
En paralelo, el presidente Donald Trump informó que no asistirá al Super Bowl LX y expresó su desacuerdo con la elección de Bad Bunny y Green Day como artistas del espectáculo previo y del medio tiempo. Desde la Casa Blanca, calificó la selección como negativa y aseguró que solo genera división.
El despliegue de fuerzas federales en el Super Bowl vuelve a poner en el centro del debate el papel de ICE en eventos públicos, en medio de un clima político y social marcado por la controversia.


