El Sistema de Administración Tributaria (SAT) tendrá un papel relevante durante la Copa del Mundo de 2026, al aplicar impuestos a los futbolistas que disputen partidos en territorio mexicano durante el torneo que se celebrará de manera conjunta en Estados Unidos, México y Canadá, del 11 de junio al 19 de julio.
De acuerdo con información fiscal vigente, los jugadores que participen en encuentros celebrados en México estarán sujetos al pago de impuestos por los ingresos obtenidos derivados de su actividad deportiva, como sueldos, compensaciones y premios económicos. Esta disposición aplicará tanto para futbolistas nacionales como extranjeros, aunque con diferencias en la carga tributaria.
Los jugadores extranjeros deberán cubrir el 25 por ciento del Impuesto sobre la Renta (ISR) por los ingresos generados en el país, mientras que los futbolistas mexicanos estarán obligados a declarar y pagar el total correspondiente, es decir, el 100 por ciento del gravamen aplicable. Esta normativa se encuentra establecida dentro de la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) 2026, emitida por la autoridad hacendaria.

La medida será válida exclusivamente para los partidos que se disputen en las sedes mexicanas del Mundial, ubicadas en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. En cada una de estas plazas, los ingresos obtenidos por los jugadores durante su participación con sus respectivas selecciones estarán sujetos a las disposiciones fiscales nacionales.
Autoridades y especialistas han aclarado que esta determinación no representa una acción extraordinaria ni una medida creada específicamente para la Copa del Mundo de 2026. Se trata, en realidad, de la aplicación de la legislación fiscal vigente, la cual contempla el cobro de impuestos en eventos deportivos internacionales celebrados en territorio nacional.
México cuenta con un marco jurídico más estricto en materia fiscal en comparación con otros países sede, el cual incluye reglas claras sobre residencia fiscal, esquemas específicos de tributación para extranjeros, una amplia red de tratados internacionales y mecanismos de fiscalización más robustos. Estos elementos permiten a la autoridad aplicar el cobro de impuestos sin necesidad de ajustes especiales.
Será la primera vez en la historia de los Mundiales que se implementa el cobro de impuestos a los futbolistas participantes bajo este esquema, y la tercera ocasión en que México funge como sede de la Copa del Mundo. La decisión coloca al SAT como uno de los actores clave en la organización del torneo dentro del país.


