La historia de Jayden Boyd, mariscal de campo de Northeast High, se ha convertido en un ejemplo de resiliencia y fortaleza dentro y fuera del fútbol americano. El joven de 17 años, quien fue víctima de un tiroteo en septiembre pasado mientras se encontraba jugando videojuegos, recibió un reconocimiento especial por parte de Saquon Barkley, corredor estrella de los Eagles de Filadelfia, al obsequiarle boletos para asistir al Super Bowl LX.
El incidente ocurrió en el vecindario de Frankford, cuando Boyd y varios compañeros del equipo dormían en la casa de un entrenador asistente para evitar llegar tarde al entrenamiento del día siguiente. Cerca de la una de la madrugada, se escucharon múltiples detonaciones y Boyd se lanzó al suelo como medida de protección. Sin embargo, uno de los disparos atravesó una ventana e impactó al joven, provocándole una fractura en la columna vertebral.
Jayden, your strength and determination inspire us. We couldn’t think of anyone more deserving of this Super Bowl surprise 💚 pic.twitter.com/fzAPxeNCdR
— Philadelphia Eagles (@Eagles) January 7, 2026
El mariscal fue trasladado de emergencia al Hospital Universitario de Temple, donde los médicos lograron extraer la bala mediante una cirugía. Aunque el diagnóstico inicial fue alarmante, los especialistas señalaron que la herida pudo haber tenido consecuencias mucho más graves. Boyd estuvo a solo un centímetro de quedar paralizado, una posibilidad que marcó su proceso de recuperación física y emocional.
A pesar de la gravedad del suceso, el jugador mostró una actitud positiva desde el inicio. Incluso mientras se recuperaba, mantuvo comunicación con sus compañeros de equipo y los alentó a concentrarse en los compromisos deportivos. Boyd regresó a clases tres semanas después, aunque permaneció fuera del campo durante gran parte de la temporada y observó desde la tribuna la eliminación de su equipo en los playoffs.
En noviembre, los médicos le autorizaron volver a jugar, lo que le permitió reintegrarse para el tradicional partido del Día de Acción de Gracias. Tras completar su rehabilitación y recibir fisioterapia especializada, Boyd volvió al emparrillado y logró anotar en su regreso, un momento que simbolizó su recuperación total.
La determinación del joven conmovió a Saquon Barkley, quien lo sorprendió con dos boletos para el Super Bowl LX y un jersey autografiado. El gesto fue captado en video y compartido en redes sociales, donde la historia de Boyd volvió a generar admiración como un ejemplo de superación y esperanza.



