Chris Olave, receptor abierto de los New Orleans Saints y una de las figuras ofensivas más consistentes del equipo, fue hospitalizado este jueves tras ser diagnosticado con un coágulo de sangre en uno de sus pulmones. La situación médica obligará al jugador a perderse el partido correspondiente a la Semana 18 de la NFL, con el que se cierra la temporada regular, en el que su equipo visitará a los Atlanta Falcons.
De acuerdo con información del cuerpo médico de los Saints, el problema de salud fue detectado de manera oportuna, lo que permitió iniciar el tratamiento adecuado sin que se presentaran complicaciones mayores. Aunque se espera que Olave reciba el alta médica en los próximos días, el personal médico determinó que no es prudente que tenga actividad competitiva durante el último compromiso del calendario.

Tras darse a conocer la noticia, el propio receptor de 25 años utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje de fortaleza y optimismo. En su publicación, Olave aseguró que enfrenta el momento con determinación y fe, dejando en claro que su enfoque está puesto en la recuperación y en regresar en mejores condiciones. El mensaje fue acompañado por una imagen en la que aparece desde la cama del hospital, con los brazos flexionados en señal de fortaleza.
Chris Olave posts on IG pic.twitter.com/uxzlQ0LeMY
— Nick Underhill (@nick_underhill) January 1, 2026
La baja de Olave se suma a un cierre de campaña complicado para los Saints, equipo que ya no tiene posibilidades de acceder a los playoffs. A pesar de ello, el receptor de origen cubano logró completar la mejor temporada de su carrera profesional desde su llegada a la NFL, luego de ser seleccionado en la primera ronda del Draft de 2022.
El egresado de Ohio State concluye el año con 100 recepciones, 1,163 yardas y nueve anotaciones, cifras que lo colocan como uno de los receptores más productivos de la liga. Desde 2019, Olave se ha convertido en el único jugador en su posición en superar la barrera de las 100 recepciones, consolidando su impacto ofensivo pese a las dificultades físicas que enfrentó.
Durante la temporada, el jugador lidió con una lesión en la espalda y múltiples conmociones cerebrales, situaciones que incluso lo llevaron a considerar seriamente el retiro anticipado. Sin embargo, el respaldo de su familia y su fe personal fueron determinantes para continuar en activo y cumplir los objetivos que se había planteado para el año.
Semanas antes de su hospitalización, Olave expresó su satisfacción por haber alcanzado las 100 recepciones, una meta personal que representó un logro significativo en medio de la adversidad. Ahora, su prioridad será enfocarse en su recuperación total, con la mira puesta en regresar fortalecido para la siguiente temporada de la NFL.


