Los San Francisco 49ers atraviesan un escenario inesperado tras la confirmación de que el contrato correspondiente a la próxima temporada del receptor Brandon Aiyuk quedó sin efecto. El acuerdo, valuado en 25 millones de dólares, fue cancelado de manera oficial, algo que conmocionó al entorno del equipo debido a lo inusual del procedimiento dentro de la NFL. La decisión abre la puerta para que el jugador se convierta en agente libre al término de la campaña en curso, lo que plantea un panorama incierto tanto para la franquicia como para el propio atleta.
Kyle Shanahan, entrenador en jefe del equipo californiano, reconoció que este tipo de situaciones no son comunes durante su trayectoria profesional. Subrayó que, en más de dos décadas dentro de los emparrillados, no había presenciado la anulación de un contrato activo, especialmente tratándose de un jugador valorado por el vestuario y considerado pieza relevante en el esquema ofensivo. El técnico expresó su frustración ante la ausencia prolongada del receptor, aunque admitió que las circunstancias actuales han rebasado la parte estrictamente deportiva.
Aiyuk, de 27 años, continúa en rehabilitación tras sufrir un daño significativo en la rodilla derecha durante la séptima semana de la temporada anterior. El diagnóstico incluyó la ruptura del ligamento cruzado anterior, afectaciones en el ligamento colateral medial y daño en el cartílago, lesiones que lo han mantenido alejado de la actividad y lo obligan a seguir un proceso prolongado de recuperación supervisado por especialistas del equipo.
#49ers Kyle Shanahan discussing the Brandon Aiyuk situation 👀
— OurSF49ers (@OurSf49ers) November 22, 2025
Via: @VicTafur pic.twitter.com/ecRSK328W3
Durante este periodo, el jugador ha protagonizado varios episodios de indisciplina relacionados con ausencias en actividades comerciales y reuniones organizadas por la franquicia. Uno de los incidentes más recientes ocurrió en julio, cuando se encontraba en plena pretemporada. Aunque Shanahan confirmó que estas situaciones fueron atendidas internamente, evitó profundizar al considerar que formaban parte de asuntos administrativos manejados por abogados y no estrictamente vinculados a lo deportivo.
El entrenador enfatizó que, desde el inicio del proceso de recuperación, el enfoque principal ha sido que Aiyuk pueda volver en condiciones óptimas, aunque hoy no existe certeza sobre cuándo podrá reintegrarse ni cuál será su futuro inmediato. Antes de la lesión, el receptor había firmado un contrato por cuatro años y 120 millones de dólares; sin embargo, la rescisión de su salario programado para 2026 apunta a que será liberado el próximo año.


