Debido a las críticas que han pronunciado las y el candidato presidencial por las fallas que se han registrado en los debates anteriores, los partidos políticos acordaron eliminar las preguntas directas que se realizarían entre las candidaturas en el tercer debate presidencial, que se había acordado con un formato «cara a cara» para una confrontación directa.
Los representantes de las tres candidaturas se impusieron y acordaron por unanimidad hacer cambios importantes al formato del tercer debate. El cuarto segmento donde serían estas preguntas cara a cara tiene los temas: democracia, pluralismo y división de poderes. Se eliminó el formato que ya había sido aprobado por el Consejo General del INE.
En su lugar, se acordó que cada candidatura envié 15 preguntas a la moderación, cinco por cada tema y que elijan una de cada aspirante presidencial.


