El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acudió este martes a las instalaciones de la Fiscalía General de la República en Culiacán para comparecer como parte de la investigación abierta en México tras las acusaciones emitidas por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y el narcotráfico.
La aparición pública del mandatario ocurre después de varios días de mantener un perfil bajo tras los señalamientos realizados por el Departamento de Justicia estadounidense, que lo colocaron en el centro de una polémica política y judicial de alcance internacional.
Junto con el gobernador también comparecieron el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el vicefiscal general de Sinaloa, Dámaso Castro Saavedra, quienes acudieron como parte de las diligencias realizadas por la delegación de la FGR en la entidad.
Las acusaciones formuladas en Estados Unidos incluyen presuntos delitos relacionados con asociación delictuosa para importar narcóticos, así como posesión y conspiración vinculada al manejo de armamento de alto poder y dispositivos destructivos.
A su salida de la sede ministerial, Dámaso Castro Saavedra rechazó cualquier vínculo con la facción criminal conocida como Los Chapitos y afirmó que acudió a cumplir con el citatorio enviado por las autoridades federales.
El funcionario también indicó que esperará el desarrollo completo de la investigación antes de definir un eventual regreso a su cargo, del cual solicitó licencia temporal a principios de mayo.
Aunque Castro Saavedra evitó confirmar si otros funcionarios señalados acudieron a rendir declaración, momentos antes se observó al gobernador Rubén Rocha Moya ingresar en vehículo a las instalaciones de la Fiscalía.
Posteriormente, el mandatario publicó un mensaje en redes sociales donde confirmó su comparecencia y aseguró que atenderá todos los llamados de las autoridades mexicanas.
En su publicación, Rocha Moya expresó que confía en el sistema judicial mexicano y en las instituciones del país, además de señalar que respetará el desarrollo de las investigaciones correspondientes.
Además del gobernador y del alcalde de Culiacán, las autoridades estadounidenses también señalaron al senador morenista Enrique Inzunza y a otros funcionarios y exfuncionarios relacionados con áreas de seguridad y administración pública en Sinaloa.
De acuerdo con el fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, los acusados habrían conspirado con líderes del Cártel de Sinaloa para brindar protección, información y apoyo político a cambio de sobornos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró previamente que hasta el momento no existe una imputación formal contra Rocha Moya en territorio mexicano y explicó que las comparecencias forman parte de la investigación iniciada por la FGR tras las acusaciones provenientes de Estados Unidos.
El caso ha generado una fuerte repercusión política debido a la magnitud de los señalamientos y a las implicaciones que podrían tener para funcionarios actualmente en funciones dentro de Morena y del gobierno de Sinaloa.


