La Estrategia Nacional de Seguridad de México reporta un avance histórico al cierre del primer trimestre de 2026, consolidando una reducción del 45 por ciento en la incidencia de homicidios dolosos a nivel nacional. De acuerdo con datos preliminares presentados por el Ejecutivo Federal, el promedio diario de este delito ha descendido de 91.7 en 2024 a 50.8 en los primeros tres meses de este año, marcando el nivel más bajo desde 2016. Este cambio estructural en la tendencia de violencia se atribuye a una coordinación sin precedentes entre las fuerzas federales, las fiscalías estatales y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La clave de este modelo no radica solo en la contención operativa, sino en la creación de nuevas instituciones como la Escuela para Mandos, diseñada para formar líderes policiales bajo principios de honestidad, humanismo y profesionalismo técnico.
El éxito de la estrategia se refleja con especial fuerza en entidades que anteriormente registraban niveles críticos de violencia. Estados como Guanajuato, Zacatecas y Nuevo León han reportado disminuciones anuales que oscilan entre el 46 y el 81 por ciento, gracias a la implementación de planes de pacificación focalizados. Asimismo, los delitos de alto impacto han mostrado una caída sostenida del 52 por ciento en comparación con los registros de 2018. En el ámbito operativo, la labor del gabinete de seguridad, liderado por Omar García Harfuch, ha resultado en la detención de casi 50 mil personas vinculadas a delitos de alto impacto y el desmantelamiento de más de 2 mil laboratorios clandestinos. Estas acciones han sido complementadas con una estrategia nacional contra la extorsión que ha logrado frustrar más de 160 mil intentos de engaño telefónico, gracias a la cultura de denuncia ciudadana fomentada a través del número 089.
Más allá de las métricas de fuerza, el gobierno federal ha priorizado el eje de «Atención a las Causas» como la garantía de una paz duradera. Programas sociales masivos como «Jóvenes Transformando México» y las «Jornadas por la Paz» han impactado a millones de personas, ofreciendo alternativas reales a la criminalidad mediante el deporte, la educación y el empleo. La recuperación de casi 400 espacios públicos y la realización de miles de «Mesas de Paz» en comunidades marginadas subrayan un enfoque preventivo que busca reconstruir el tejido social desde la base. Con la entrega de artículos de primera necesidad a través del Tianguis del Bienestar en zonas vulnerables de Guerrero y Oaxaca, el Estado reafirma que la seguridad ciudadana en este 2026 no se mide únicamente por la capacidad de respuesta policial, sino por la capacidad de generar bienestar y justicia social en cada rincón del territorio nacional.


