En un paso decisivo para la proyección de México en el escenario internacional, el canciller Roberto Velasco Álvarez sostuvo una reunión de alto nivel en Bruselas con Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Este encuentro marca el inicio de una fase de aceleración en los trabajos para la actualización del Tratado Comercial entre México y la Unión Europea. Este tratado es conocido como el Acuerdo Global Modernizado. La cita en la capital belga no solo tuvo un carácter técnico, sino profundamente político. Buscó elevar la asociación estratégica entre ambas regiones a un nivel de integración superior. Además, está adaptado a los desafíos geopolíticos y económicos que definen el año 2026.
Durante el encuentro, Kaja Kallas, quien también funge como vicepresidenta de la Comisión Europea, destacó la afinidad de valores que une a México con el bloque europeo. Ambos dignatarios coincidieron en la importancia de un multilateralismo efectivo y en el respeto irrestricto al derecho internacional como las únicas herramientas válidas para la resolución de conflictos globales. Para la Unión Europea, México no es solo un socio comercial, sino un aliado estratégico que comparte una visión de gobernanza basada en reglas claras y transparencia. Esta sintonía permite que la actualización del Acuerdo Global avance no solo en el intercambio de bienes y servicios. Además, progresa en áreas críticas como la cooperación en seguridad, la protección de datos personales y la transición energética justa.
Esta visita a Bruselas representa el primer viaje oficial del canciller Velasco Álvarez a la Unión Europea tras su reciente nombramiento. El viaje se da inmediatamente después de haber acompañado a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su participación en la cuarta Cumbre por la Democracia en Barcelona. Esta continuidad en la agenda europea subraya la prioridad que la actual administración otorga al fortalecimiento de los lazos con el Viejo Continente. Al transitar de un foro enfocado en los valores democráticos hacia una mesa de negociación comercial y de seguridad en Bruselas, la cancillería mexicana proyecta una imagen de coherencia y dinamismo. Así, busca diversificar las relaciones exteriores y reducir la dependencia de mercados tradicionales en un entorno de volatilidad global.
El Acuerdo Global Modernizado UE-México busca simplificar las reglas de origen, ampliar el acceso a mercados para productos agroalimentarios mexicanos y fortalecer los mecanismos de protección de inversiones. No obstante, más allá de los aranceles, el diálogo entre Velasco y Kallas se centró en cómo ambas regiones pueden colaborar más estrechamente en foros multilaterales. Particularmente abordaron la crisis climática y la regulación de nuevas tecnologías. La Unión Europea ha sido enfática en que esta asociación estratégica debe ser un modelo de cooperación sur-norte, basado en el desarrollo compartido y el respeto mutuo. Con esta reunión, México reafirma su papel como puente entre América Latina y Europa. Así, consolida una diplomacia activa que busca resultados tangibles para la economía nacional.
Hacia adelante, se espera que los equipos técnicos de ambas regiones intensifiquen sus rondas de trabajo para cerrar los capítulos pendientes antes de finalizar el año. La actualización de este tratado es vista como una pieza clave en la estrategia de crecimiento de la presidenta Sheinbaum. Ofrece a las empresas mexicanas un mercado de más de 450 millones de consumidores con alto poder adquisitivo. Para el canciller Roberto Velasco, este debut en Bruselas es apenas el comienzo de una gestión que pondrá un énfasis renovado en la presencia de México en los grandes centros de decisión internacional. El mensaje de «multilateralismo efectivo» enviado desde Bruselas resuena como una apuesta por el orden y la legalidad. Esto ocurre en un mundo que demanda cada vez más liderazgos sólidos y propositivos.


