La Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA) exigió una investigación completa sobre la atención médica que recibió Jalen Hurts, quarterback de los Philadelphia Eagles, luego de que se le detectaran coágulos de sangre en los pulmones. La petición se produjo después de que la NFL defendiera la actuación del equipo y señalara que no impondría sanciones por el manejo del caso.
En un comunicado difundido el martes, el sindicato afirmó que no tenía conocimiento de una investigación formal de la liga y que previamente se le había informado que no estaba previsto revisar la atención brindada al mariscal de campo. La NFLPA sostuvo que es necesario esclarecer los hechos antes de llegar a conclusiones sobre las decisiones médicas.
La controversia se centra en lo ocurrido antes del partido del 11 de octubre contra los Jacksonville Jaguars, disputado en Londres. Hurts había informado al personal médico sobre una molestia en la pantorrilla izquierda y, tras una evaluación, especialistas le diagnosticaron una trombosis venosa superficial. El quarterback recibió autorización para jugar y participó en el encuentro.
Después de regresar a Filadelfia, nuevos estudios detectaron un problema más grave: trombosis venosa profunda y embolias pulmonares bilaterales. Los Eagles y su agente, Nicole Lynn, informaron que el jugador quedaría fuera por el resto de la temporada. Actualmente recibe tratamiento con anticoagulantes y no podrá participar en actividades de fútbol americano mientras continúe con esa medicación.
Por su parte, el director médico de la NFL, Allen Sills, defendió al equipo médico de Philadelphia y aseguró que actuó con cautela, priorizando la salud del jugador. También indicó que la liga mantuvo comunicación con los médicos de los Eagles y especialistas de la Cleveland Clinic en Londres durante el proceso.
El vicepresidente ejecutivo de la NFL, Jeff Miller, rechazó las versiones que cuestionaban el descanso de Hurts antes del partido y afirmó que, según la información recabada por la liga, el quarterback durmió entre siete y ocho horas antes de dirigirse al estadio.
Aunque la NFL aseguró tener una comprensión completa de lo ocurrido, la NFLPA considera necesario realizar una revisión exhaustiva para determinar cómo se tomaron las decisiones y reforzar la protección médica de los jugadores. Por ahora, la solicitud del sindicato no equivale a una conclusión de negligencia y el caso continúa bajo escrutinio público.


