La NFL suspendió por seis partidos a Jed York, propietario principal de los San Francisco 49ers, y le impuso una multa de 500 mil dólares por violar la política de conducta personal de la liga, luego de su arresto en agosto durante un operativo contra la prostitución en Ohio.
York fue detenido en East Palestine, Ohio, después de responder a un anuncio de internet que formaba parte de un operativo encubierto. De acuerdo con los registros citados por la NFL, inicialmente enfrentó un cargo relacionado con prostitución, pero los fiscales posteriormente lo modificaron por conducta desordenada. También fue acusado de posesión de herramientas delictivas por utilizar su teléfono para responder al anuncio.
El propietario de los 49ers se declaró sin impugnar los dos cargos. Como parte del proceso judicial, recibió una sentencia de un día de cárcel por ambos delitos, cumplida de manera concurrente, y se le acreditó el tiempo que ya había permanecido detenido. Además, recibió una multa de mil 150 dólares.
Las autoridades también le confiscaron 160 dólares, cantidad que posteriormente fue entregada al grupo de trabajo contra la trata de personas como parte del acuerdo judicial. York completó además un curso en línea relacionado con el caso.
La suspensión de la NFL contempla los primeros tres partidos de la temporada, en los que York ya se había mantenido alejado de las actividades del equipo y de las reuniones de la liga. De esta manera, deberá cumplir otros tres encuentros antes de poder regresar.
Según la NFL, York podrá reincorporarse a las actividades del equipo después del partido de la Semana 6 contra Washington, programado para el 19 de octubre, por lo que su regreso será a partir del 20 de octubre.
Tras conocer la sanción, York aceptó la decisión de la liga y ofreció disculpas a su familia, jugadores, entrenadores, empleados, aficionados y socios de los 49ers. El empresario reconoció su responsabilidad por lo ocurrido y señaló que deberá recuperar la confianza de quienes forman parte de la organización.
La medida representa una de las sanciones más relevantes aplicadas por la NFL a un propietario de una franquicia por una violación de su política de conducta personal.


