Las principales ligas deportivas de Estados Unidos y los sindicatos de sus jugadores solicitaron a los reguladores de apuestas medidas más estrictas contra las personas que amenacen o acosen a deportistas por los resultados de sus apuestas.
La NFL, NBA, MLB, NHL y MLS, junto con las organizaciones que representan a sus respectivos jugadores, enviaron una carta a autoridades reguladoras de 35 estados y el Distrito de Columbia. En ella plantean establecer mecanismos que permitan identificar a quienes incurran en amenazas y prohibirles de manera permanente el acceso a las casas de apuestas legales.
La propuesta busca que los responsables no puedan simplemente cambiar de plataforma o estado para continuar apostando. Para ello, las organizaciones deportivas plantean crear una lista de exclusión que pueda ser compartida entre diferentes jurisdicciones y permita aplicar las restricciones de manera coordinada.
Las ligas también solicitaron un sistema de denuncia más rápido para que las pruebas de amenazas o acoso puedan ser entregadas directamente a los reguladores y, cuando corresponda, a las autoridades policiales. Las conductas señaladas pueden ocurrir tanto mediante redes sociales como de manera presencial contra jugadores, entrenadores, árbitros, integrantes de equipos o sus familiares.
El planteamiento surge ante el aumento de situaciones en las que deportistas reciben mensajes intimidatorios después de que apostadores pierden dinero por el resultado de un encuentro. La expansión de las apuestas deportivas legales en Estados Unidos ha estrechado la relación comercial entre las ligas profesionales y esta industria, pero también ha generado preocupación por los efectos que tienen las pérdidas económicas de los aficionados sobre quienes participan en los partidos.
La iniciativa, sin embargo, recibió críticas por la ausencia de organizaciones de deportes femeninos. La Asociación de Jugadoras de la WNBA (WNBPA) manifestó su decepción porque las jugadoras no fueron incluidas en la carta. También quedaron fuera sindicatos como la NWSLPA y la PWHLPA.
Algunos estados ya cuentan con mecanismos para excluir a personas involucradas en conductas de este tipo, aunque las ligas buscan establecer un criterio más uniforme en todo el país. La propuesta será analizada por los reguladores estatales, quienes deberán determinar si adoptan medidas coordinadas.


