El neurocirujano Leopoldo Luque rechazó cualquier responsabilidad en la muerte de Diego Maradona durante su declaración en el nuevo juicio oral que se lleva a cabo en San Isidro, en la provincia de Buenos Aires. El proceso judicial busca esclarecer las circunstancias del fallecimiento del exfutbolista, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Durante su intervención, Luque afirmó ser inocente y expresó su pesar por la muerte del ídolo argentino, a quien dijo admirar profundamente. El médico era el encargado de su atención al momento en que Maradona se encontraba bajo internación domiciliaria, tras una cirugía para remover un hematoma subdural.
El caso involucra a siete profesionales de la salud acusados de homicidio simple con dolo eventual, figura legal que contempla que los implicados habrían actuado con conocimiento de que sus acciones podían derivar en consecuencias fatales. Este delito contempla penas de hasta 25 años de prisión.
El actual proceso judicial se desarrolla luego de que un primer juicio fuera declarado nulo debido a irregularidades en la actuación de una jueza. En esta nueva etapa, la fiscalía sostiene que existieron graves fallas en la atención médica brindada al exjugador, señalando abandono y negligencia durante su recuperación en la vivienda donde permanecía.
El neurocirujano que atendía a Diego Armando Maradona cuando falleció, en 2020, se proclamó inocente este jueves en el juicio por la muerte del ídolo futbolístico, en el cual está imputado junto a otros seis profesionales de la salud. "Lamento mucho su muerte", añadió #AFP pic.twitter.com/oo6HJgCbnr
— Agence France-Presse (@AFPespanol) April 16, 2026
En contraste, Luque aseguró que no tenía control total sobre las decisiones médicas durante la internación domiciliaria. Indicó que su especialidad es la neurocirugía y que su participación en el seguimiento clínico fue limitada. Además, afirmó que desde años anteriores Maradona no recibía tratamiento adecuado para problemas cardíacos, responsabilidad que atribuyó a otros médicos que lo atendieron previamente.
El imputado también cuestionó informes periciales que señalaban que el exfutbolista habría sufrido una prolongada agonía antes de su fallecimiento. Consideró que dichas conclusiones carecen de fundamento y explicó que algunas condiciones observadas en el cuerpo podrían derivar de los intentos de reanimación realizados ese día.
En su testimonio, el médico hizo referencia a decisiones tomadas por el entorno familiar, particularmente sobre la elección del tipo de atención médica tras la operación. Estas declaraciones forman parte de un proceso complejo que incluye pruebas documentales, audios y testimonios de diversos involucrados.
El juicio continúa con la revisión de evidencias y declaraciones de los acusados, mientras la justicia argentina intenta determinar si existieron responsabilidades penales en la muerte de una de las figuras más emblemáticas del deporte mundial.


