La organización del Mundial de 2026 enfrenta una nueva controversia en Estados Unidos luego de que la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, planteara públicamente que la FIFA debería asumir los costos del transporte público durante el torneo. La postura surge en medio de versiones que apuntan a un posible incremento significativo en las tarifas de traslado hacia el MetLife Stadium, sede de ocho partidos, incluida la final.
Sherrill dejó claro que su prioridad es proteger a los residentes del estado, al rechazar que el gasto recaiga en los contribuyentes. La funcionaria subrayó que el objetivo es evitar que los ciudadanos locales financien el traslado de aficionados que asistirán al evento deportivo más importante del fútbol internacional.
De acuerdo con reportes difundidos por el medio especializado The Athletic, el precio de un viaje redondo entre Nueva York y el estadio podría elevarse de los actuales 12.90 dólares a más de 100 dólares. Este trayecto, de aproximadamente 29 kilómetros, es uno de los principales accesos para miles de aficionados que se desplazarán durante la competencia.
Las proyecciones también indican que, durante el Mundial, las tarifas preferenciales para adultos mayores, menores de edad y personas con discapacidad podrían eliminarse temporalmente, estableciendo un costo único para todos los usuarios. No obstante, representantes de NJ Transit señalaron que aún no existe una cifra definitiva y que cualquier estimación sigue siendo preliminar.
"La FIFA ganará 11 mil millones de dólares… debería pagar por los viajes. Pero si no lo hacen, no voy a permitir que Nueva Jersey salga perjudicada por ello".
— Indigo FAN (@IndigoFAN_) April 16, 2026
La gobernadora de Nueva Jersey anunció que no asumirá el costo de 48 millones de dólares correspondiente a la… pic.twitter.com/8kZqPOdmc3
El organismo de transporte explicó que el aumento potencial responde a los altos costos operativos y a los estrictos requerimientos de seguridad impuestos por la FIFA. Se calcula que el servicio para los ocho encuentros en el MetLife Stadium podría alcanzar un gasto total cercano a los 48 millones de dólares, impulsado principalmente por la necesidad de establecer perímetros de seguridad sin precedentes en eventos realizados en la región.
Este escenario no es exclusivo de Nueva Jersey. Otras sedes del Mundial también contemplan ajustes en sus tarifas de transporte. En Massachusetts, por ejemplo, se prevé que el costo de traslado desde Boston al Gillette Stadium supere los 75 dólares, mientras que los servicios alternativos en autobús podrían alcanzar los 95 dólares por asiento.
El modelo operativo del Mundial establece que las ciudades anfitrionas deben cubrir gastos relacionados con seguridad, infraestructura y movilidad, mientras que la FIFA concentra los ingresos provenientes de boletaje, derechos de transmisión y patrocinios. Este esquema ha generado cuestionamientos sobre la distribución de costos y beneficios entre las partes involucradas.


