La participación de la Selección de fútbol de Irán en la Copa del Mundo de 2026 se mantiene firme, según confirmó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en medio de un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Durante una intervención en un foro realizado en Washington, el dirigente reiteró que el combinado iraní estará presente en el torneo que se disputará en Norteamérica. Infantino subrayó que el equipo se ganó su lugar en la cancha y que su participación responde al derecho deportivo adquirido tras su clasificación.
El pronunciamiento ocurre en un momento en el que la presencia de Irán había generado incertidumbre debido al conflicto que involucra a Estados Unidos e Israel, situación que ha elevado las preocupaciones en torno a la seguridad y logística del evento. A pesar de ello, el titular del organismo rector del fútbol internacional expresó su confianza en que las condiciones mejoren conforme se acerque la fecha de inauguración.
Infantino enfatizó la importancia de que el torneo se desarrolle en un entorno pacífico, destacando que el deporte puede ser un puente de unión en escenarios complejos. Además, señaló que los jugadores iraníes desean competir y representar a su país en el máximo escaparate del fútbol mundial.
En meses anteriores, la posibilidad de que Irán enfrentará restricciones había sido alimentada por declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien llegó a mencionar preocupaciones sobre la seguridad de los futbolistas en territorio estadounidense. Sin embargo, la FIFA ha mantenido una postura consistente en favor de la inclusión del equipo.
El Mundial de 2026 marcará un hito en la historia del torneo al contar con la participación de 48 selecciones, ampliando el formato tradicional y ofreciendo mayor representación global. La competencia se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio en sedes distribuidas entre Estados Unidos, México y Canadá.
La confirmación de Irán refuerza el compromiso de la FIFA con el principio de universalidad del deporte, incluso en escenarios marcados por tensiones políticas. No obstante, el desarrollo de los acontecimientos en el ámbito internacional seguirá siendo un factor determinante en la organización del certamen.
A medida que se acerca la fecha inaugural, las expectativas crecen tanto en lo deportivo como en lo político, consolidando al Mundial 2026 como uno de los eventos más relevantes y desafiantes en la historia reciente del fútbol.


