El pasado Día del Amor y la Amistad confirmó al Estado de México como líder nacional en la producción de rosas, al concentrar 78 por ciento del volumen generado en el país. Con una superficie sembrada de 934 hectáreas, la entidad alcanzó una producción de 51.8 millones de tallos de esta flor, consolidando su peso en el mercado nacional.
De acuerdo con datos de la Dirección General para un Desarrollo Agropecuario Adaptativo y Autosuficiencia Alimentaria de la Secretaría del Campo, el municipio de Villa Guerrero encabezó la producción estatal con 461 hectáreas destinadas al cultivo de rosa. Le siguieron Tenancingo con 206 hectáreas y Coatepec de Harinas con 110 hectáreas.

Aunque la rosa se mantuvo como el cultivo más rentable, también se registró producción relevante de lilis, gerberas, tulipanes y girasoles, impulsada por la alta demanda de arreglos florales y flores de corte durante la temporada.
El 14 de febrero se posicionó como una de las fechas comerciales más importantes del año para el sector florícola, con la venta aproximada de dos millones de ramos de 25 tallos cada uno, a precios que oscilaron entre 150 y 230 pesos. Esta celebración representó la cuarta temporada de mayor relevancia económica para los productores mexiquenses, después del Día de las Madres, Día de Muertos y la temporada decembrina.

Durante 2025, a través del programa Transformando el Campo, el Gobierno del Estado de México entregó cerca de 266 apoyos a floricultores, con una inversión de 32 millones de pesos. Los beneficios incluyeron cubiertas plásticas, invernaderos, parihuelas, desbrozadoras y cámaras frigoríficas, con el objetivo de fortalecer la infraestructura productiva y mejorar la competitividad del sector.
El balance dejó en claro que la floricultura continúa siendo uno de los motores agropecuarios más sólidos del Estado de México, especialmente en temporadas de alta demanda como el Día del Amor y la Amistad.


