El primer ministro de Canadá, Mark Carney, cuestionó el creciente poder de las grandes empresas tecnológicas y advirtió sobre los riesgos que representan para la privacidad, la regulación digital y la protección de los menores. Durante su intervención ante el Parlamento Europeo, este 17 de septiembre de 2026, propuso fortalecer la cooperación entre Canadá y la Unión Europea (UE) para establecer reglas comunes sobre inteligencia artificial (IA) y seguridad digital.
Carney señaló que las plataformas tecnológicas buscan influir en las condiciones de acceso a sus servicios y en las normas que regulan sus actividades. También las acusó de intentar controlar los datos de los usuarios, difundir desinformación y perjudicar la infancia mediante su influencia en el entorno digital.
“Quieren controlar nuestros datos, difundir desinformación y robarles la infancia a nuestros hijos”, afirmó el mandatario canadiense durante su discurso en Estrasburgo, Francia.
Sus declaraciones se producen en medio de un acercamiento entre Canadá y la Unión Europea. Carney planteó esta semana una alianza más estrecha con el bloque, mientras que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, propuso avanzar hacia una “Alianza para el Futuro”, con colaboración en tecnología, defensa, energía y materias primas críticas.
La iniciativa también contempla la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la UE, una propuesta que el primer ministro canadiense respaldó al llamar a profundizar la cooperación para reducir dependencias estratégicas.
En materia tecnológica, Carney propuso desarrollar protocolos de seguridad para la inteligencia artificial, coordinar regulaciones, mejorar la transparencia y compartir capacidad informática soberana.
Paralelamente, la Comisión Europea presentó la propuesta de Ley KIDS, orientada a reforzar la protección de los menores en internet. El proyecto plantea restringir el acceso a redes sociales antes de los 13 años y establecer los 15 años como edad mínima para tener una cuenta propia. También contempla obligaciones de seguridad para las plataformas y requisitos específicos para herramientas de IA dirigidas a menores.
La propuesta forma parte del debate internacional sobre los límites y responsabilidades de las empresas tecnológicas.


