El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que durante los primeros cinco meses de 2026 se registró una disminución en el consumo de refrescos entre niñas y niños, así como una reducción en el consumo de tabaco. Los datos fueron presentados durante la conferencia matutina y forman parte de los registros de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Entre enero y mayo de este año, el consumo de refrescos entre menores reportó una caída de 2.2%, mientras que el consumo de tabaco disminuyó 7.1% en el mismo periodo. Kershenobich destacó estos resultados en el contexto de las acciones implementadas por el Gobierno federal para modificar el consumo de productos considerados de riesgo para la salud.
Una de las medidas aplicadas durante 2026 fue el incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a las bebidas azucaradas, así como a productos identificados como light o zero. La estrategia forma parte de las denominadas medidas de impuestos saludables, cuyo objetivo es desincentivar el consumo de determinados productos mediante cambios en su precio.
Los resultados también generaron cuestionamientos en redes sociales, donde algunos usuarios señalaron que la reducción en el consumo podría estar relacionada con el encarecimiento de estas bebidas y no únicamente con una modificación en los hábitos de consumo. Esta interpretación plantea la influencia que pueden tener los factores económicos en las decisiones de compra de las familias.
La información presentada corresponde al periodo de enero a mayo de 2026, por lo que permitirá observar en los próximos meses si la tendencia se mantiene. Las cifras también forman parte del seguimiento de los efectos asociados con las políticas fiscales implementadas para promover cambios en los patrones de consumo.


