La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes avanza en la modernización tecnológica de la red carretera federal mediante la implementación del cobro electrónico en casetas de peaje. Durante una ponencia celebrada ante los integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles de México, el titular de la dependencia, Jesús Esteva Medina, confirmó que la totalidad de las vías operadas por Caminos y Puentes Federales disponen de infraestructura para lectura de telepeaje. Este plan gubernamental busca erradicar gradualmente el uso de dinero en efectivo en los cruces de cobro para optimizar la fluidez vehicular y elevar la seguridad de los usuarios.
El programa de transición digital registra la habilitación del cobro electrónico en más de mil carriles de la red carretera nacional. Durante el primer semestre del presente año, las autoridades incorporaron más de un centenar de pasos automatizados en puntos estratégicos de alta densidad de tráfico, alcanzando un progreso cercano al noventa y cuatro por ciento en las metas operativas. Entre las plazas de cobro beneficiadas destacan los accesos ubicados en Tijuana, Puebla, Reynosa, Oaxaca, el Estado de México, Mazatlán y Veracruz, donde la agilización del flujo vehicular resulta prioritaria.
La ejecución de este esquema de modernización cuenta con la asistencia técnica y coordinación interinstitucional de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, encabezada por José Antonio Peña Merino. Las autoridades federales iniciaron mesas de diálogo con los concesionarios privados de autopistas para homologar los sistemas de lectura electrónica y consolidar la transición hacia el pago exclusivamente digital. Esta medida no solo acorta los tiempos de espera en las casetas de cobro, sino que disminuye sensiblemente los riesgos de asaltos a los operadores de las plazas.
A la par de la automatización del peaje, la Secretaría intensificó las labores de vigilancia y supervisión en la red carretera de la República Mexicana. Como parte de los operativos preventivos, las brigadas oficiales clausuraron más de ochocientos accesos irregulares en autopistas y tramos a cargo de la administración federal. El cierre de estos pasos clandestinos redujo de forma drástica las desviaciones no autorizadas de unidades de transporte, incidiendo de manera directa en la contención de los delitos de robo a transporte de carga en los corredores logísticos.
Asimismo, la estrategia de protección pública contempla el despliegue de arcos carreteros inteligentes conectados de manera directa a las centrales de monitoreo C4. Estas estructuras cuentan con cámaras de alta resolución y sensores de velocidad para detectar unidades con reporte de robo y fiscalizar el tránsito vehicular. Las acciones de monitoreo tecnológico operan en coordinación con la Guardia Nacional y el Gabinete de Seguridad, concentrando esfuerzos especiales en tramos estratégicos como las autopistas México-Querétaro, México-Veracruz y Mazatlán-Durango mediante esquemas de tolerancia cero frente al delito.
Adicionalmente, los inspectores federales mantuvieron revisiones físico-mecánicas y de pesaje sobre las unidades de autotransporte de carga que transitan por el territorio nacional. El cumplimiento de la normativa oficial sobre pesos y dimensiones tiene como objetivo prioritario preservar las condiciones estructurales del pavimento y garantizar la seguridad vial de los automovilistas que circulan diariamente por las vías federales.


