La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que la decisión del gobierno de Estados Unidos de retirar visas a políticos y personajes vinculados con Morena, entre ellos Andrés Manuel López Beltrán, tiene un carácter político y representa un intento de injerencia en la vida interna de México.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre la cancelación de la visa estadounidense al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. En respuesta, sostuvo que hasta el momento no se han presentado pruebas contundentes contra los afectados que justifiquen este tipo de medidas.
“Mi opinión es que esta cancelación de visas que han hecho a lo que le llaman personas políticamente expuestas tiene un sentido político, más que de seguridad”, afirmó.
Sheinbaum descarta investigar a López Beltrán por retiro de visa
La presidenta señaló que Andrés Manuel López Beltrán tiene derecho a responder ante la decisión de Estados Unidos y aclaró que su gobierno no abrirá una investigación únicamente porque se haya retirado una visa.
“No hay nada contra el hijo del expresidente López Obrador y, si la hubiera, no vamos a encubrir a nadie si cometió un delito. Pero no vamos a abrir una investigación porque se quite una visa a alguien”, expresó.
Sheinbaum explicó que una investigación tendría que partir de elementos relacionados con un posible delito y no de una decisión migratoria tomada por otro gobierno. Asimismo, manifestó su confianza en las investigaciones que realiza la Fiscalía General de la República, encabezada por Ernestina Godoy.
Para conocer más información sobre la relación entre México y Estados Unidos, continúa informado a través de Rotativo de México.
Pide mantener una relación “de igual a igual”
La presidenta enfatizó que cuestionar la decisión estadounidense no significa un rompimiento entre ambos países. Aseguró que su gobierno busca mantener la mejor relación posible con Estados Unidos, pero defendiendo la soberanía nacional.
“Busco siempre la mejor relación posible con Estados Unidos, por mi pueblo, por mi patria y porque así debe ser, pero no voy a agachar la cabeza tampoco”, señaló.
Sheinbaum sostuvo que México puede colaborar y coordinarse con Estados Unidos en distintos temas, pero consideró que esta relación debe desarrollarse con respeto mutuo y sin intervención en las decisiones políticas del país.
“No tiene por qué haber injerencia de ningún país. Se colabora y se coordina, pero de igual a igual”, afirmó.

Cuestiona acusaciones contra funcionarios mexicanos
La mandataria también hizo referencia a las acusaciones que se han realizado contra funcionarios mexicanos, entre ellos el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y señaló que hasta ahora Estados Unidos no ha presentado pruebas que sustenten dichas acusaciones.
En este contexto, consideró necesario revisar lo que ocurre en otros países de América Latina para determinar si existe un patrón similar en las decisiones estadounidenses relacionadas con figuras políticas.
Para Sheinbaum, este tipo de acciones pueden ser interpretadas como intentos de intervenir en la política mexicana, aunque insistió en que esto no debe convertirse en un conflicto diplomático.
Si quieres seguir informado sobre las decisiones del gobierno mexicano y los principales acontecimientos nacionales, visita Rotativo de México.
Critica a políticos que buscan intervención extranjera
Durante la conferencia, Sheinbaum también cuestionó a políticos mexicanos de oposición que, según afirmó, han acudido a Estados Unidos para solicitar su intervención en asuntos internos de México.
Mencionó particularmente al presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, y a otros legisladores de oposición. La presidenta calificó como vergonzoso que políticos mexicanos soliciten a autoridades estadounidenses tomar medidas contra funcionarios o representantes mexicanos.
Sheinbaum comparó esta postura con episodios históricos en los que grupos políticos mexicanos buscaron apoyo extranjero para intervenir en los asuntos nacionales.
Finalmente, reiteró que México debe mantener relaciones de cooperación con otros países sin renunciar a su soberanía y afirmó que las decisiones sobre la política mexicana corresponden al pueblo de México.


