La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró el llamado al Gobierno de Estados Unidos para reforzar las acciones destinadas a frenar el tráfico ilegal de armas hacia México, al señalar que alrededor del 75 por ciento del armamento asegurado o entregado voluntariamente en el país tiene su origen en territorio estadounidense.
Durante la ceremonia del programa Sí al Desarme, Sí a la Paz, realizada en el atrio de la Basílica de Guadalupe, la mandataria sostuvo que la cooperación bilateral en materia de seguridad debe ser recíproca. En ese sentido, afirmó que así como México trabaja para impedir el traslado de drogas hacia el país vecino, también resulta indispensable que las autoridades estadounidenses actúen para detener el flujo ilegal de armas que alimenta la violencia en territorio nacional.
Sheinbaum enfatizó que el ingreso clandestino de armamento fortalece a los grupos delictivos y representa uno de los principales factores que incrementan los niveles de violencia en distintas regiones del país. Por ello, aseguró que su administración continuará insistiendo «con firmeza y respeto» en la necesidad de fortalecer la colaboración entre ambas naciones para combatir este problema.
Durante el evento, la titular del Ejecutivo destacó los resultados alcanzados por el programa de canje voluntario de armas, mediante el cual se han retirado de circulación más de 11 mil armas de fuego durante el último año y medio. Señaló que cada arma destruida representa una oportunidad para prevenir hechos violentos y proteger la vida de las personas.
La Presidenta destacó que, de haberse utilizado al menos dos veces cada una de las armas entregadas, miles de personas habrían podido estar en riesgo, por lo que insistió en que la construcción de la paz requiere acciones preventivas y la participación de la sociedad.
Asimismo, hizo un llamado a fortalecer una cultura basada en la convivencia pacífica, la educación, la justicia social y el fortalecimiento de los valores comunitarios, al considerar que la paz se construye diariamente mediante políticas públicas y la participación ciudadana.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que entre el 1 de octubre de 2024 y el 6 de julio de 2026 se recibieron de manera voluntaria 11 mil 679 armas de fuego en distintas entidades del país. Del total, 6 mil 404 corresponden a armas cortas, 3 mil 419 a armas largas y mil 856 a granadas, además de más de 700 mil cartuchos útiles.
Explicó que el programa permite a la población entregar armas, municiones y explosivos de forma anónima, sin investigaciones o consecuencias legales, a cambio de una compensación económica, estrategia que busca reducir los riesgos dentro de los hogares y evitar accidentes o hechos delictivos.
Rodríguez destacó también la colaboración de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Iglesia Católica, instituciones que han facilitado la instalación de módulos de canje en diversos atrios del país para acercar el programa a la ciudadanía.
Por su parte, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, informó que en la capital se han retirado mil 800 armas de fuego y 191 municiones mediante jornadas realizadas en más de un centenar de templos religiosos.
Añadió que también se han intercambiado alrededor de 700 juguetes bélicos por materiales educativos y didácticos, además de impulsar una nueva etapa del programa mediante el canje de armas por libros, con el propósito de fomentar una cultura de paz desde la infancia y fortalecer el tejido social.
La jornada concluyó con un recorrido de la presidenta Claudia Sheinbaum por los módulos de recepción y destrucción de armas instalados en la Basílica de Guadalupe, donde reiteró el compromiso de su administración con la prevención de la violencia y la construcción de un país más seguro.


