Representantes de los gobiernos de México y Estados Unidos sostuvieron una reunión de alto nivel en materia de seguridad en la nueva sede de la embajada estadounidense en la Ciudad de México, con el objetivo de fortalecer la coordinación bilateral frente a desafíos comunes relacionados con el crimen organizado, el tráfico de drogas, armas y la migración irregular.
El encuentro se desarrolló en el marco del Grupo Bilateral de Implementación (GBI), un nuevo mecanismo de diálogo entre ambas naciones orientado a mejorar la cooperación operativa y generar resultados concretos en temas prioritarios para los dos países. La reunión fue encabezada por el jefe de la Unidad para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco, y por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
De acuerdo con información difundida por la cancillería mexicana, ambas delegaciones coincidieron en que la colaboración en materia de seguridad debe mantenerse bajo principios de respeto mutuo, soberanía nacional y cooperación sin subordinación. Asimismo, destacaron la importancia de fortalecer los canales de comunicación institucional para enfrentar amenazas compartidas que afectan a ambos lados de la frontera.
Durante las conversaciones participaron representantes de áreas de seguridad, procuración de justicia y asuntos diplomáticos de los dos gobiernos. Entre los temas abordados se incluyeron el combate al tráfico de drogas sintéticas, el flujo ilegal de armas, la migración irregular, el robo de combustible y las nuevas amenazas vinculadas al uso de tecnologías emergentes por parte de grupos delictivos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores señaló que las autoridades revisaron los avances obtenidos mediante acciones coordinadas implementadas en meses recientes. Entre los resultados destacados se encuentra una reducción significativa en los aseguramientos de fentanilo en la frontera sur de Estados Unidos, así como una disminución en las muertes relacionadas con sobredosis derivadas del consumo de opioides sintéticos.
Por su parte, la representación diplomática estadounidense destacó que el nuevo mecanismo busca consolidar una etapa más dinámica de cooperación, enfocada en la obtención de resultados inmediatos y de alto impacto contra las estructuras criminales transnacionales que operan en la región.
Previo a la reunión, la presidenta Claudia Sheinbaum indicó que México mantendría sobre la mesa diversos temas pendientes de la agenda bilateral en materia de seguridad, incluyendo solicitudes de información relacionadas con investigaciones impulsadas por autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos de actores políticos mexicanos con actividades ilícitas.
Ambos gobiernos coincidieron en la necesidad de fortalecer las estrategias para desarticular organizaciones criminales, reducir el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano y reforzar los mecanismos de intercambio de información.
El embajador Ronald Johnson afirmó que el Grupo Bilateral de Implementación representa una nueva fase en la relación de cooperación entre ambos países y permitirá desarrollar una coordinación más constante y eficiente frente a los retos de seguridad regional.
La SRE informó que la siguiente sesión de trabajo del mecanismo bilateral se realizará próximamente en instalaciones de la dependencia federal mexicana, como parte de la continuidad de los acuerdos alcanzados.


