El sistema de justicia de la capital se prepara para una fase inédita de profesionalización y rendición de cuentas. El Órgano de Evaluación del Desempeño Judicial del Poder Judicial de la Ciudad de México presentó formalmente los parámetros bajo los cuales serán evaluados los 132 juzgadores y magistrados que fueron electos mediante el voto popular. Este proceso de evaluación, que comenzará este lunes con jornadas de capacitación intensiva, busca garantizar que la legitimidad obtenida en las urnas se traduzca en una impartición de justicia técnica, ética y apegada a los principios constitucionales.
El modelo evaluativo consta de seis etapas fundamentales que analizarán integralmente el trabajo de las y los funcionarios. Se medirán el conocimiento y las competencias jurídicas, la calidad en el dictado de sentencias, el cumplimiento de los plazos procesales, la productividad, la actualización constante y, de manera innovadora, la satisfacción de las personas usuarias del sistema de justicia. La supervisión de estos trabajos recaerá en una Comisión de Evaluación y Seguimiento de alto nivel, integrada por tres magistraturas del Tribunal de Disciplina Judicial: Diego Armando Guerrero García, quien la preside, junto a Nicolás Jerónimo Alejo e Ixchel Saraí Álzaga Alcántara.
Israel Sandoval Jiménez, titular del órgano de evaluación, fue enfático al señalar que los procesos serán estrictos, técnicamente completos y desarrollados bajo criterios de imparcialidad absoluta. «No habrá privilegios ni consideraciones personales», aseguró, destacando que la evaluación es una función inherente a la administración pública y un mecanismo indispensable para fortalecer la credibilidad institucional en un contexto de transformación del Poder Judicial. Por su parte, el presidente del Tribunal, Rafael Guerra Álvarez, reiteró ante los 132 funcionarios que este escrutinio asegura que las decisiones judiciales respeten irrestrictamente los derechos humanos y la Constitución.
A partir del próximo lunes, las 34 personas magistradas y las 98 personas juezas iniciarán un currículo de capacitación obligatoria. Los cursos abordarán temas críticos para la justicia contemporánea, tales como Ética Práctica, Responsabilidades Administrativas y, especialmente, el dictado de resoluciones en «lenguaje accesible» para facilitar la comprensión de los ciudadanos. Además, se llevará a cabo un taller especializado en la conducción de audiencias para las materias familiar, penal, civil, justicia laboral y justicia para adolescentes.
Este andamiaje institucional quedó cimentado desde el pasado 5 de mayo, cuando se publicaron en el Boletín Judicial los lineamientos y métodos para efectuar tanto los procesos de evaluación ordinaria como la difusión oportuna de los mismos. Con estas acciones, el Poder Judicial de la Ciudad de México busca despejar las dudas sobre la idoneidad de los cargos electos popularmente, estableciendo un estándar de desempeño que priorice la eficiencia operativa y la integridad ética por encima de cualquier consideración política, consolidando así un sistema de justicia más transparente y profesional para los habitantes de la metrópoli.


