La industria automotriz en México enfrenta uno de sus momentos más críticos de la década. Rodrigo Centeno, director general de Nissan Mexicana, lanzó un llamado de alerta al Gobierno Federal este miércoles. Además, advirtió que la empresa ha llegado al límite de su capacidad para absorber los costos derivados de los aranceles impuestos por los Estados Unidos.
El directivo señaló que el impuesto del 25% a las exportaciones está asfixiando las líneas de producción, especialmente en las plantas ubicadas en Aguascalientes. De no haber un cambio en la política comercial o un apoyo gubernamental, la compañía se verá obligada a eliminar turnos de trabajo completos. Esto impactaría a miles de familias mexicanas.
Se estima que la eliminación de un solo turno en las plantas de ensamble representa la pérdida de aproximadamente 2,000 empleos directos. A esto se le suma el efecto dominó en la cadena de suministros. En este sentido, cientos de proveedores locales dependen exclusivamente de los pedidos de la firma japonesa para mantener sus operaciones vigentes.
Modelos emblemáticos como el Sentra y el Kicks, que son el orgullo de la manufactura nacional, están perdiendo competitividad en el mercado estadounidense debido a los sobrecostos. Centeno aclaró que, aunque México sigue siendo el mercado más eficiente para fabricar, el entorno político está forzando decisiones. La empresa preferiría evitar estas decisiones.
Por su parte, los sindicatos de trabajadores de la industria automotriz ya han expresado su profunda preocupación. Muchos empleados, con más de una década de antigüedad, temen que estos recortes temporales sean el preludio de un cierre parcial de las instalaciones. Esto podría suceder si la guerra comercial con la administración Trump se prolonga.
Nissan ha solicitado formalmente mesas de trabajo con la Secretaría de Economía para buscar mecanismos de deducibilidad o incentivos fiscales que permitan «respirar» a la industria mientras se llega a la revisión del T-MEC. El objetivo es salvaguardar el empleo formal en una de las zonas más industrializadas del país.
Expertos del sector aseguran que si Nissan, que es el líder de ventas en México, toma esta decisión, otras marcas podrían seguir el mismo camino. El Bajío mexicano, motor económico de la nación, se encuentra en una incertidumbre. Esta incertidumbre podría frenar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para este segundo trimestre de 2026.


