En un esfuerzo por mitigar la inflación y proteger el poder adquisitivo de los trabajadores, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció hoy la actualización del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC). Este nuevo acuerdo busca estabilizar los precios de 24 productos esenciales ante las presiones externas actuales.
La medida, que entra en vigor de inmediato este 15 de abril, incluye por primera vez un control estricto sobre productos de higiene personal y limpieza del hogar. Según el gobierno, estos artículos habían registrado alzas injustificadas de hasta el 15%, afectando desproporcionadamente a los hogares de menores ingresos.
El acuerdo fue posible gracias a la colaboración de las principales cadenas de supermercados y grandes productores nacionales. El compromiso es mantener precios máximos fijos en productos como el arroz, frijol, huevo, leche y aceites vegetales, evitando que la volatilidad del peso frente al dólar se traslade al consumidor final.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) desplegará a partir de hoy a miles de inspectores en todo el país. Su misión será vigilar que los precios en anaquel coincidan con lo pactado en el PACIC y sancionar de manera ejemplar a aquellos establecimientos que incurran en prácticas de especulación o acaparamiento.
La presidenta Sheinbaum destacó en su conferencia matutina que el país cuenta con abasto suficiente de granos básicos, por lo que no existe razón técnica para incrementos. «No permitiremos que se use la política exterior como pretexto para abusar del pueblo de México», sentenció la mandataria ante los medios de comunicación.
Para las familias mexicanas, este blindaje económico representa un respiro necesario. Se calcula que el ahorro promedio por hogar podría ser de hasta 450 pesos mensuales, lo que permite destinar recursos a otras necesidades básicas como educación y salud en un entorno global de alta incertidumbre.
Hacienda también anunció facilidades logísticas para los transportistas que mueven estos productos críticos. Al reducir los costos de traslado y los tiempos de entrega, se busca que la eficiencia operativa ayude a mantener los precios bajos sin necesidad de recurrir a subsidios directos que afecten las finanzas públicas.


