En una jornada que definió el rumbo de la política exterior para este 2026, el Senado de la República ratificó a Roberto Velasco Álvarez como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Con 81 votos a favor de la coalición oficialista y Movimiento Ciudadano, frente a 30 votos en contra del bloque PAN-PRI, el nuevo canciller rindió protesta ante el pleno tras una intensa comparecencia en comisiones. Durante su exposición, Velasco delineó lo que será una diplomacia de defensa soberana, marcada por una relación pragmática con Estados Unidos y una postura crítica, aunque colaborativa, hacia los organismos internacionales que supervisan la situación de derechos humanos en el país.
El tema que dominó el debate fue el reciente informe del Comité contra la Desaparición Forzada (CDF) de la ONU. Velasco fue enfático al señalar que, si bien el gobierno no niega el «dolor desgarrador» de las familias y de los colectivos de búsqueda, el reporte internacional es «inexacto» y se extralimita en sus facultades al pretender redefinir conceptos jurídicos mediante el Estatuto de Roma. El canciller aseguró que México seguirá trabajando con el sistema multilateral, pero no aceptará caracterizaciones que sugieran que la desaparición forzada es una política gubernamental sistemática. «Ser críticos no es desconocer la legitimidad de la ONU, sino exigir rigor informativo», subrayó, defendiendo los esfuerzos institucionales que se han realizado desde el inicio de la actual administración para atender esta crisis heredada de periodos anteriores.
En cuanto a la agenda regional, Velasco reafirmó la «amistad histórica» y la solidaridad de México con el pueblo de Cuba, asegurando que se mantendrá la defensa de su autodeterminación y la colaboración en materia energética. Respecto a la relación con los vecinos del norte, el titular de la SRE colocó a los consulados como la «primera línea de defensa» de los derechos de los connacionales y anunció que la estrategia diplomática se centrará en la seguridad fronteriza, el combate al tráfico de armas y la consolidación de la integración económica. A pesar de los señalamientos de la oposición, que lo tildó de avalar crímenes de lesa humanidad al rechazar el informe de la ONU, el nuevo secretario salió del recinto arropado por la mayoría legislativa, preparándose para una gestión que buscará diversificar los vínculos comerciales hacia Europa, África y el Medio Oriente sin descuidar la soberanía nacional.


