Estados Unidos suspendió los servicios consulares en su embajada y consulados en Brasil a partir de este viernes 2 de octubre, debido a preocupaciones de seguridad que no han sido detalladas por el gobierno estadounidense. La decisión se produce a dos días de las elecciones generales brasileñas, cuyo primer turno se celebrará el domingo 4 de octubre.
La medida afecta la atención presencial en las representaciones diplomáticas estadounidenses, incluidos los trámites relacionados con la expedición de visas y las citas consulares programadas. Las sedes involucradas se encuentran en Brasilia, São Paulo, Río de Janeiro, Recife y Porto Alegre.
A través de una alerta difundida el jueves 1 de octubre, las autoridades estadounidenses informaron que la suspensión entraría en vigor al día siguiente. Sin embargo, no precisaron la naturaleza de los riesgos de seguridad ni establecieron una fecha para reanudar las actividades.
El gobierno de Estados Unidos también pidió a sus ciudadanos que requieran asistencia de emergencia que no acudan a la embajada, los consulados ni a otras instalaciones diplomáticas durante la suspensión. En estos casos, deberán comunicarse con el funcionario de guardia correspondiente para recibir orientación.
El Departamento de Estado señaló que la seguridad de los ciudadanos estadounidenses es una prioridad y que mantiene coordinación con las autoridades brasileñas para atender las cuestiones relacionadas con la seguridad. Hasta el momento, no se han dado a conocer públicamente detalles específicos sobre la situación que motivó la decisión.
La suspensión ocurre en la recta final de la campaña presidencial brasileña, en un contexto de tensiones políticas y preocupaciones sobre una posible injerencia extranjera en el proceso electoral. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección, ha advertido sobre ese riesgo.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró el jueves que sigue de cerca los comicios brasileños, aunque no mencionó a candidatos en esa intervención. Las autoridades estadounidenses no han establecido públicamente una relación directa entre la suspensión consular y las elecciones.


