Christa Pike, condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos, sobrevivió este miércoles 30 de septiembre a dos dosis de pentobarbital administradas durante un intento de ejecución mediante inyección letal y posteriormente fue trasladada a un hospital para recibir atención médica.
Pike, de 50 años, llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte. Su ejecución estaba prevista después de que la Corte Suprema de Estados Unidos autorizara continuar con el procedimiento, luego de una disputa judicial de última hora que había suspendido temporalmente la aplicación de la pena capital.
De acuerdo con reportes, la mujer continuó respirando después de la primera aplicación del fármaco y también tras una segunda dosis. Su equipo legal presentó una moción de emergencia mientras se desarrollaba el procedimiento, al señalar que Pike había perdido el conocimiento, pero aún tenía pulso y respiraba.
El Departamento Correccional de Tennessee confirmó posteriormente que la ejecución no pudo completarse y señaló que se siguió el protocolo establecido para estos casos. Sin embargo, la situación dejó a Pike con vida y bajo atención médica, mientras hasta el momento no se ha informado públicamente cuál es su estado de salud.
El caso ocurre en un estado con antecedentes de problemas durante procedimientos de ejecución. Desde 1976 se han registrado al menos 64 ejecuciones fallidas o con problemas graves en Estados Unidos, de las cuales 51 fueron mediante inyección letal, hasta mayo de 2026.
Tras el intento fallido, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció la suspensión de las ejecuciones programadas para el resto de 2026 y ordenó una investigación sobre lo ocurrido. Pike iba a convertirse en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.


