El gobierno de Estados Unidos autorizó las visas para que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, y parte de su delegación viajen a Nueva York la próxima semana para participar en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), informó el Departamento de Estado. La decisión ocurre mientras Washington y Teherán mantienen un conflicto activo.
La autorización contempla a la llamada “delegación principal” iraní, además del personal considerado necesario para participar en las reuniones de alto nivel. Entre los funcionarios que podrán ingresar a Estados Unidos se encuentra también el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi.
De acuerdo con el Departamento de Estado, la delegación estará sujeta a restricciones de desplazamiento durante su estancia en Nueva York y tendrá prohibiciones para adquirir artículos de lujo y otros bienes. La dependencia también señaló que el grupo será más reducido que el enviado por Irán el año pasado.
La decisión se produce después de más de seis meses de conflicto entre Estados Unidos e Irán y mientras no existen señales claras de un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz o reanudar las negociaciones relacionadas con el programa nuclear iraní.
El contexto regional también incluye ataques atribuidos a rebeldes hutíes respaldados por Irán contra infraestructura saudí y embarcaciones en el mar Rojo, una zona estratégica para el transporte marítimo. Las interrupciones en estas rutas han contribuido al incremento de los precios internacionales del petróleo, según el reporte citado.
Como país anfitrión de la sede de la ONU, Estados Unidos tiene obligaciones respecto al acceso de delegaciones extranjeras a la Asamblea General. Sin embargo, Washington ha impuesto restricciones a funcionarios iraníes en ocasiones anteriores.
La aprobación de las visas para la delegación iraní se conoció un día después de que Estados Unidos negara visas al presidente palestino Mahmud Abás y a su delegación para asistir también a la Asamblea General.


