Tesla comenzó a desplegar sus Cybercabs, vehículos autónomos diseñados para operar como taxis sin conductor, en las calles de Austin, Texas, como parte de la estrategia de Elon Musk para ampliar el servicio de transporte automatizado en Estados Unidos. Los vehículos destacan por no contar con volante ni pedales, por lo que los pasajeros no pueden asumir el control durante el trayecto.
Los primeros Cybercabs fueron vistos en Austin antes del lanzamiento oficial del servicio. Se trata de automóviles eléctricos diseñados específicamente para funcionar como robotaxis y con capacidad para dos pasajeros. Tesla ya habilitó la posibilidad de solicitar estos vehículos mediante su aplicación de robotaxis.
El despliegue representa un nuevo paso en el proyecto de Musk para convertir la conducción autónoma en una parte central del negocio de Tesla. La compañía inició en junio de 2025 un servicio limitado de robotaxis en Austin utilizando vehículos Model Y adaptados, debido a que el Cybercab todavía no estaba listo. Posteriormente, el programa se extendió a otras ciudades.
Antes de la llegada del nuevo modelo, Tesla había registrado 45 Cybercabs en Texas, según datos citados por medios especializados a partir de registros estatales. La empresa también cuenta con otros vehículos autónomos que participan en su servicio de robotaxis.
El lanzamiento ocurre mientras Tesla busca convencer a los usuarios de utilizar vehículos completamente autónomos, una tecnología que todavía genera dudas entre parte del público y enfrenta retos regulatorios en Estados Unidos.
De hecho, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) abrió una revisión sobre el despliegue del Cybercab para evaluar el proceso mediante el cual Tesla certificó que estos vehículos cumplen con las normas federales de seguridad.
Austin se convierte así en uno de los principales escenarios para la estrategia de Tesla en el mercado de robotaxis, mientras la compañía busca llevar su tecnología autónoma a más ciudades estadounidenses.


