Cinco años después de que los talibanes retomaran el control de Afganistán, las mujeres y niñas del país enfrentan una situación de creciente aislamiento, de acuerdo con nuevos datos publicados por ONU Mujeres. La agencia de Naciones Unidas informó que la mitad de las mujeres afganas entrevistadas sale de su vivienda apenas una o dos veces al mes, una situación relacionada con las restricciones impuestas por las autoridades talibanas sobre su libertad de movimiento y participación en la vida pública.
El dato refleja una transformación profunda de la vida cotidiana de las mujeres en Afganistán desde el regreso de los talibanes al poder, ocurrido en agosto de 2021. Las limitaciones no sólo afectan sus desplazamientos, sino también sus posibilidades de estudiar, trabajar, participar en actividades sociales y tomar decisiones de manera independiente. ONU Mujeres señala que las restricciones acumuladas han reducido considerablemente el espacio de las mujeres dentro de la sociedad afgana.
La investigación de ONU Mujeres se basa en miles de entrevistas realizadas entre 2025 y 2026. Sus resultados muestran que las barreras para salir de casa se encuentran vinculadas a las normas impuestas por las autoridades de facto, así como a la necesidad de contar con un acompañante masculino en determinadas circunstancias. Casi tres cuartas partes de las mujeres consultadas señalaron que no se sienten seguras al salir de casa sin un hombre que las acompañe.
Afganistán mantiene las restricciones educativas más severas para mujeres
Uno de los aspectos más graves de la situación es la prohibición que impide a las niñas continuar con la educación secundaria y a las mujeres acceder a las universidades. ONU Mujeres destaca que Afganistán continúa siendo el único país del mundo donde las mujeres y niñas están formalmente excluidas de estos niveles educativos.
La medida ha tenido consecuencias para millones de jóvenes afganas. Según datos difundidos recientemente por UNESCO, aproximadamente 2.4 millones de niñas afganas han quedado fuera de la educación secundaria desde el regreso de los talibanes al poder. Las escuelas secundarias para niñas fueron cerradas en marzo de 2022, mientras que en diciembre de ese mismo año se extendió la prohibición a las universidades.
La exclusión educativa también tiene consecuencias a largo plazo para la economía y el desarrollo del país. UNESCO advierte que impedir que las niñas continúen estudiando puede reducir la participación femenina en el mercado laboral y profundizar la falta de profesionales calificadas en áreas esenciales para Afganistán.
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Más de 100 decretos han afectado los derechos de mujeres y niñas
La situación actual es resultado de una serie de restricciones acumuladas durante los cinco años de gobierno talibán. ONU Mujeres señala que las autoridades de facto han emitido más de 100 decretos que afectan directamente a mujeres y niñas, limitando diferentes aspectos de su participación social, económica y política.
Las restricciones también han afectado el empleo femenino. De acuerdo con los datos citados por ONU Mujeres, solamente alrededor del 7 por ciento de las mujeres afganas se encuentran empleadas, una situación que contribuye a aumentar su dependencia económica y reduce sus posibilidades de desarrollar una vida independiente.
La organización también reportó un deterioro importante en el bienestar psicológico. En la encuesta realizada entre mujeres afganas, 70 por ciento calificó su salud mental como mala o muy mala, un indicador que ONU Mujeres relaciona con el aislamiento, la exclusión económica y las restricciones que enfrentan diariamente.
Las limitaciones también tienen una dimensión familiar. Las mujeres enfrentan obstáculos para desplazarse, trabajar y participar en espacios públicos, mientras que distintas disposiciones han reforzado el papel de los hombres como figuras de control sobre decisiones relacionadas con la vida cotidiana de las mujeres. La ONU ha advertido que estas políticas están profundizando la desigualdad de género en Afganistán.
El quinto aniversario del regreso talibán pone el tema bajo la lupa internacional
Los nuevos datos fueron difundidos mientras los talibanes se preparan para conmemorar el quinto aniversario de su regreso al poder, ocurrido el 15 de agosto de 2021, cuando el grupo tomó Kabul y el gobierno afgano respaldado internacionalmente colapsó.
Desde entonces, las autoridades talibanas han mantenido restricciones que han provocado condenas internacionales y llamados constantes para recuperar los derechos de las mujeres y niñas. La situación educativa es uno de los principales puntos de preocupación, pero la ONU también ha señalado el impacto de las restricciones sobre el empleo, la movilidad, la participación política y la vida pública.
La crisis de derechos de las mujeres ocurre además en un país que enfrenta graves problemas económicos y humanitarios. La reducción de la participación femenina en la economía significa que una parte importante de la población queda fuera de actividades productivas, mientras que las familias pierden oportunidades de ingresos y desarrollo.
Los datos de ONU Mujeres muestran que el problema no se limita a una prohibición específica. La combinación de restricciones a la movilidad, educación, empleo y participación social está modificando profundamente la vida de las mujeres afganas y reduciendo su presencia en los espacios públicos.
Una generación enfrenta un futuro con menos oportunidades
La exclusión de niñas y mujeres de la educación representa uno de los mayores desafíos para el futuro de Afganistán. Las jóvenes que no pueden acceder a la secundaria o universidad pierden oportunidades para adquirir conocimientos y posteriormente incorporarse a profesiones que requieren formación especializada.
UNESCO ha advertido que las consecuencias pueden extenderse durante décadas. Además del impacto directo sobre las estudiantes, la falta de educación femenina puede contribuir a una escasez de maestras y profesionales de la salud, entre otros sectores fundamentales para la sociedad afgana.
La situación también plantea un problema para las nuevas generaciones. Niñas que comenzaron su educación antes del regreso de los talibanes han visto interrumpida su trayectoria académica, mientras que las generaciones más jóvenes crecen bajo un sistema que restringe desde edades tempranas sus posibilidades de continuar estudiando.
ONU Mujeres sostiene que la comunidad internacional debe mantener la atención sobre la situación de las mujeres afganas y evitar que sus derechos sean relegados frente a otras prioridades diplomáticas.
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