La politóloga conservadora Laura Fernández juró este viernes como nueva presidenta de Costa Rica para el periodo 2026-2030, marcando una etapa de continuidad política del movimiento impulsado por el ahora exmandatario Rodrigo Chaves, quien fue nombrado ministro de la Presidencia y Hacienda en el nuevo gabinete.
Con este movimiento político, Fernández se convierte en la segunda mujer en alcanzar la presidencia del país centroamericano y consolida la permanencia del llamado “chavismo” costarricense, corriente que ganó fuerza durante la administración de Chaves gracias a un discurso enfocado en reformas económicas, combate a la burocracia y fortalecimiento de la inversión.
Un relevo presidencial con continuidad política
La ceremonia oficial de juramentación se realizó este viernes en Costa Rica ante representantes nacionales e invitados internacionales. Durante el acto protocolario, Laura Fernández destacó que su gobierno buscará mantener la estabilidad económica, reforzar la seguridad y continuar proyectos estratégicos iniciados por la administración saliente.
El nombramiento de Rodrigo Chaves como ministro de la Presidencia y Hacienda llamó la atención del escenario político regional, debido a que el exmandatario conservará influencia directa dentro del nuevo gobierno. Analistas consideran que esta decisión fortalece la continuidad de las políticas impulsadas durante los últimos cuatro años.
Fernández, quien cuenta con trayectoria en administración pública y análisis político, aseguró que trabajará en una agenda enfocada en crecimiento económico, atracción de inversión extranjera y modernización institucional.
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Rodrigo Chaves mantiene influencia en el nuevo gobierno
La incorporación de Rodrigo Chaves al gabinete presidencial representa un hecho poco habitual en la política costarricense. El exmandatario tendrá un papel clave dentro de la administración de Laura Fernández, principalmente en temas financieros, económicos y de coordinación gubernamental.
Especialistas en política latinoamericana consideran que la estrategia busca garantizar continuidad administrativa y mantener la base política construida por el chavismo costarricense en los últimos años. Además, la cercanía entre ambos líderes permite prever una línea gubernamental similar a la aplicada durante la gestión anterior.
El gobierno entrante enfrenta desafíos importantes relacionados con seguridad pública, inflación, empleo y crecimiento económico. Fernández señaló que su prioridad será fortalecer la confianza ciudadana y generar condiciones favorables para el desarrollo económico sostenible.
Costa Rica inicia una nueva etapa política
La llegada de Laura Fernández a la presidencia ocurre en un momento clave para Costa Rica, país que mantiene estabilidad democrática, pero enfrenta presiones económicas y sociales derivadas del contexto internacional.
La nueva mandataria prometió impulsar políticas públicas orientadas a fortalecer la competitividad del país, modernizar instituciones y mantener disciplina fiscal. Su administración también buscará consolidar alianzas internacionales y fortalecer la relación comercial con distintos mercados.
Con este relevo presidencial, Costa Rica inicia una nueva etapa marcada por la continuidad del proyecto político de Rodrigo Chaves y el liderazgo de Laura Fernández como figura central del nuevo gobierno.
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