El Estado de México se prepara para un periodo inédito de actividad electoral continua que incluirá la renovación de ayuntamientos, diputaciones, cargos judiciales y la gubernatura estatal.
El Estado de México se encamina hacia un ciclo electoral sin precedentes que mantendrá a las autoridades electorales organizando procesos de votación de manera consecutiva entre 2027 y 2030. La reprogramación de la elección judicial para 2028 modificó el calendario originalmente previsto, generando un escenario que obligará al Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) a mantenerse en constante actividad durante cuatro años seguidos.
La consejera presidenta del IEEM, Amalia Pulido Gómez, explicó que el aplazamiento representa un alivio inmediato para la carga operativa de 2027; sin embargo, también abre la puerta a un periodo prolongado de organización electoral que exigirá una planeación estratégica permanente.
Un calendario electoral que marcará una nueva etapa
La secuencia comenzará en 2027 con la renovación de los 125 ayuntamientos mexiquenses y de los 75 integrantes del Congreso local. Se trata de una elección clave para definir el rumbo político de los municipios y la conformación de la Legislatura estatal.
Además, será el primer proceso local que se desarrollará bajo nuevas disposiciones electorales aprobadas recientemente, incluyendo posibles restricciones relacionadas con prácticas de nepotismo impulsadas por diversas fuerzas políticas.
La relevancia de esta elección radica en que servirá como termómetro político rumbo a los procesos posteriores, especialmente ante el peso electoral que tiene el Estado de México dentro del escenario nacional.

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2028: la elección judicial pondrá a prueba al electorado
Un año después llegará uno de los procesos más complejos: la elección judicial derivada de la reforma que estableció la elección popular de diversos cargos dentro del Poder Judicial.
El reto será particularmente importante en territorio mexiquense debido a la magnitud de la renovación prevista. Autoridades electorales han señalado que cerca del 83 por ciento de los cargos judiciales estatales deberán someterse a votación ciudadana.
La experiencia obtenida durante la primera elección judicial evidenció desafíos importantes relacionados con el conocimiento de las candidaturas, la complejidad de las boletas y la necesidad de fortalecer la participación informada de la ciudadanía.
Además, este proceso coincidiría con la consulta de revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que incrementará la atención pública y la responsabilidad operativa de las autoridades electorales.
La gubernatura estará en juego en 2029
El tercer año consecutivo de actividad electoral estará marcado por uno de los eventos políticos más relevantes para la entidad: la elección de la próxima persona titular del Poder Ejecutivo estatal.
Con la conclusión del mandato de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, los partidos políticos iniciarán la disputa por el control de la entidad más poblada del país y con el padrón electoral más grande de México.
Históricamente, las elecciones para la gubernatura generan una intensa movilización política, mayores niveles de participación ciudadana y una fuerte fiscalización de recursos de campaña.
Por ello, este proceso será observado no sólo a nivel estatal, sino también nacional debido a su impacto en la configuración política del país.


2030 cerrará el ciclo con nuevos comicios locales y federales
La secuencia concluirá en 2030 con la renovación de ayuntamientos y diputaciones locales. A este proceso se sumarán también las elecciones federales para renovar la Presidencia de la República, diputaciones y senadurías.
De concretarse este escenario, el Estado de México acumulará cuatro años consecutivos de preparación, organización y ejecución de elecciones, una situación poco frecuente incluso para una entidad con amplia experiencia electoral.
Las autoridades del IEEM señalaron que durante 2026 se trabaja en fortalecer la planeación institucional, actualizar la normatividad y preparar la infraestructura necesaria para enfrentar este reto de largo plazo.
El objetivo será garantizar procesos transparentes, eficientes y con plena participación ciudadana en cada una de las elecciones programadas durante este intenso ciclo democrático que marcará el futuro político del Estado de México.



