El Gobierno del Estado de México avanza en los preparativos de la estrategia de Restauración Hidrológico-Forestal 2026 mediante acciones encaminadas a mejorar las condiciones de los ecosistemas forestales y aumentar la efectividad de los trabajos de recuperación ambiental en diversas regiones de la entidad. A través de la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), se realizan labores especializadas de acondicionamiento del terreno que permitirán incrementar la supervivencia de las plantas y fortalecer la conservación de los recursos naturales.
Uno de los puntos donde se desarrollaron estas actividades fue el paraje La Cañada, ubicado en el municipio de Temoaya, donde brigadistas, especialistas forestales, personal técnico y habitantes de la comunidad participaron en una jornada de preparación del terreno enfocada en la restauración ecológica de la zona.
Durante las labores se llevaron a cabo acciones como el acomodo de piedra, la construcción de terrazas individuales, la apertura de cepas para futuras plantaciones y la implementación del denominado Sistema Probosque, una técnica diseñada para favorecer la captación e infiltración del agua de lluvia en el suelo. Este modelo también busca reducir los efectos de la erosión y generar condiciones más favorables para el crecimiento y desarrollo de la vegetación forestal.
Las actividades forman parte de las Jornadas de Preparación del Terreno para la Restauración Hidrológico-Forestal 2026, realizadas en el contexto de la Semana de los Bosques. Estas acciones se desarrollaron de manera simultánea en las nueve regiones forestales del Estado de México con el objetivo de fortalecer la conservación ambiental y promover la participación comunitaria en la protección de los ecosistemas.
El director general de Probosque, Alejandro Sánchez Vélez, destacó la importancia de la colaboración entre distintos sectores de la sociedad para alcanzar mejores resultados en materia ambiental. Señaló que uno de los avances más significativos ha sido la integración de diversos actores, entre ellos núcleos agrarios, autoridades municipales, instituciones educativas y personal operativo especializado, quienes trabajan de manera coordinada para impulsar proyectos de conservación forestal.
La estrategia impulsada por el Gobierno estatal busca evolucionar de los esquemas tradicionales de reforestación hacia un modelo integral de restauración hidrológico-forestal. Este enfoque no sólo contempla la plantación de árboles, sino también la recuperación de las condiciones del suelo, la conservación del agua y la protección de las cuencas hidrológicas que abastecen a diversas comunidades mexiquenses.
Autoridades ambientales señalaron que las obras de conservación realizadas en zonas prioritarias contribuyen a la recarga de acuíferos, ayudan a reducir riesgos asociados a inundaciones y deslizamientos de tierra, además de fortalecer los servicios ambientales que ofrecen los bosques, como la captura de carbono, la regulación climática y la preservación de la biodiversidad.
La participación de las comunidades locales también representa un componente clave dentro de esta estrategia, ya que permite fortalecer la conciencia ambiental y generar corresponsabilidad en el cuidado de los recursos naturales.
Con estas acciones, el Estado de México busca consolidar una política ambiental enfocada en la restauración integral de los ecosistemas, el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y la protección de las áreas forestales que desempeñan un papel fundamental para el equilibrio ecológico y el bienestar de la población.


