Sergio “Checo” Pérez confirmó que el contrato que firmó recientemente con Cadillac hasta 2029 será el último de su carrera en la Fórmula 1. El piloto mexicano explicó que, aunque mantiene su pasión por el automovilismo, quiere dedicar más tiempo a sus hijos durante una etapa importante de sus vidas.
El tapatío de 36 años hizo estas declaraciones mientras se prepara para disputar su Gran Premio número 300, que celebrará este fin de semana en el Gran Premio de México, en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
Pérez regresó a la máxima categoría del automovilismo esta temporada después de permanecer un año fuera, tras su salida de Red Bull a finales de 2024. Ahora afronta el reto de contribuir al desarrollo de Cadillac, escudería estadounidense que se incorporó a la parrilla en 2026.
“Me encanta esto y es mi pasión, y podría quedarme fácilmente otros 10 años porque disfruto mucho con lo que hago. Pero también estoy llegando a una edad en la que mis hijos, que son lo más importante, se encontrarán en etapas clave de sus vidas y quiero pasar mucho más tiempo con ellos”, declaró el mexicano ante los medios.
El piloto fue contundente al hablar sobre su futuro: “Tengo claro que estos tres años serán mi último contrato”.
En lugar de buscar una escudería con mayores posibilidades de conseguir resultados inmediatos, Checo eligió el proyecto de Cadillac por la oportunidad de construir un equipo desde sus primeras etapas. Para el mexicano, participar en el crecimiento de una marca con presencia internacional representa uno de los desafíos más atractivos de su carrera.
Sin embargo, el comienzo de Cadillac en la Fórmula 1 ha sido complicado. Después de 18 carreras, el equipo ocupa el último puesto del campeonato de constructores y todavía no suma puntos, una situación que dificulta las expectativas para el Gran Premio de México.
El propio Pérez reconoció que conseguir sus primeros puntos en casa será complicado y consideró que necesitarían “un milagro” para lograrlo este fin de semana.
A pesar de los resultados, el mexicano mantiene una enorme conexión con la afición nacional. El miércoles, alrededor de 100 mil personas acudieron a una exhibición automovilística en Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, para acompañarlo antes de su carrera número 300.
Checo destacó que el entusiasmo de los aficionados mexicanos permanece intacto, incluso cuando Cadillac atraviesa dificultades deportivas. Con tres temporadas más por delante, el piloto buscará aportar su experiencia para mejorar el rendimiento de la escudería antes de cerrar definitivamente su trayectoria en la máxima categoría.


