Gianni Infantino enfrenta una nueva controversia en la FIFA luego de que surgieran versiones sobre el salario que habría recibido si prosperaba el proyecto para crear una empresa encargada de administrar parte de los derechos comerciales de la Copa del Mundo. La información se suma a la creciente presión que enfrenta el dirigente, cuya gestión ha sido cuestionada por diversas organizaciones del fútbol internacional.
De acuerdo con información publicada por el periodista Martyn Ziegler, de The Times, Infantino habría percibido un salario anual cercano a los 30 millones de dólares si se concretaba la creación de FIFA Forward Enterprise, la filial propuesta para vender el 20 por ciento de los derechos comerciales del Mundial a inversionistas privados.
El proyecto buscaba abrir la puerta a capital privado mediante la cesión de una parte de los ingresos generados por la principal competencia de la FIFA. Sin embargo, la iniciativa provocó una fuerte reacción entre federaciones y organismos internacionales, que consideraron que la medida representaba un cambio sin precedentes en la estructura del fútbol mundial.
Las críticas aumentaron después de que trascendiera que la nueva empresa habría permitido a Infantino mantenerse al frente de la operación comercial del torneo incluso después de concluir su mandato como presidente de la FIFA. Además del elevado salario que se menciona en los reportes, el modelo habría significado una transformación en la forma en que el organismo administra sus activos más importantes.
La UEFA fue una de las organizaciones más críticas con la propuesta. El organismo europeo aseguró que la actual dirigencia de la FIFA perdió su confianza y también la de numerosos integrantes de la comunidad futbolística internacional. En un posicionamiento reciente, la confederación dejó claro que considera agotada la credibilidad del liderazgo encabezado por Infantino.
El dirigente suizo-italiano ocupa la presidencia de la FIFA desde febrero de 2016, cuando fue elegido para sustituir a Joseph Blatter. Posteriormente fue reelegido en 2019 y nuevamente en 2023, por lo que su actual periodo concluirá en 2027. No obstante, la polémica generada por el plan de privatización del Mundial ha debilitado el respaldo que mantenía dentro de varias confederaciones.
La propuesta ya fue retirada por la FIFA tras el rechazo de distintos organismos, aunque sus consecuencias continúan. La UEFA incluso analiza emprender acciones legales relacionadas con el proyecto y ha solicitado conservar documentos y comunicaciones que podrían utilizarse como pruebas si el conflicto escala a instancias judiciales.
Mientras crecen las dudas sobre el futuro político de Infantino, el debate sobre la gobernanza del fútbol mundial continúa abierto y podría influir en el próximo proceso electoral de la FIFA.


