El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la Copa del Mundo de 2026 se ha convertido en el torneo de fútbol más exitoso de la historia en términos de asistencia y audiencia, al tiempo que propuso que la próxima edición del certamen vuelva a celebrarse en territorio estadounidense, dejando fuera a México y Canadá como sedes compartidas.
Durante una recepción realizada este viernes en la Torre Trump, en Nueva York, el mandatario destacó el impacto que ha tenido el Mundial organizado por los tres países de Norteamérica y afirmó que los resultados obtenidos justifican que Estados Unidos vuelva a albergar el evento en el futuro. Según expresó, el campeonato ha superado todas las expectativas y ha establecido nuevos récords de asistencia.
Trump señaló que el torneo ha reunido hasta ahora a 6.5 millones de aficionados en los estadios, una cifra que, de acuerdo con sus declaraciones, lo convierte en el evento deportivo con mayor asistencia en la historia. Asimismo, afirmó que alrededor de seis mil millones de personas han seguido la competencia, calificando este alcance como otro logro histórico para la Copa del Mundo.
El presidente estadounidense estuvo acompañado por el titular de la FIFA, Gianni Infantino, quien reconoció el éxito de la organización y destacó que el objetivo del organismo es seguir llevando el fútbol a millones de personas alrededor del mundo. Durante el encuentro, ambos protagonizaron un ambiente relajado en el que intercambiaron comentarios sobre futuras sedes mundialistas.
En tono de broma, Trump relató que Infantino sugirió la posibilidad de organizar una futura Copa del Mundo entre Estados Unidos y China, comentario que utilizó para ironizar sobre la distancia entre ambos países y el tiempo de traslado que tendrían que realizar las selecciones participantes. La ocurrencia provocó risas entre los asistentes al evento.
El mandatario también recordó uno de los momentos más comentados del torneo, relacionado con la expulsión del delantero estadounidense Folarin Balogun. Entre bromas, aseguró que estuvo tentado a llamar personalmente a Gianni Infantino para expresar su inconformidad por la tarjeta roja mostrada al futbolista, aunque posteriormente reconoció que el desenlace fue favorable para su selección y evitó mayores polémicas.
Durante su mensaje, Trump felicitó a la FIFA por la organización del Mundial y agradeció los momentos memorables que ha dejado la competencia. Finalmente, envió un mensaje de buena suerte a las selecciones de España y Argentina, que disputarán la Final en el estadio de East Rutherford, Nueva Jersey. Sin revelar su favorito para conquistar el título, concluyó deseando que el mejor equipo se lleve la Copa del Mundo.


