Las declaraciones del expresidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, sobre la selección de Francia provocaron una fuerte controversia internacional tras ser calificadas como racistas por autoridades francesas y españolas. La polémica surgió a pocos días de la semifinal del Mundial 2026 que enfrentará a ambas selecciones en Dallas, Estados Unidos, donde el ambiente deportivo quedó opacado por el intercambio de críticas entre dirigentes políticos y deportivos.
En una columna publicada el 10 de julio en el diario español El Debate, Rajoy aseguró que Francia cuenta con una de las mejores plantillas del fútbol mundial, líder del ranking de la FIFA y con una destacada actuación en el torneo. Sin embargo, añadió que el equipo «no tiene ningún jugador francés», una afirmación que desató una ola de reacciones por considerar que cuestiona la nacionalidad de futbolistas nacidos o nacionalizados en territorio francés debido a su origen familiar o étnico.
El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, respondió que el país «no tiene color de piel» y afirmó que cualquier declaración en sentido contrario surge de la «estupidez, el racismo o una combinación de ambas». A estas críticas se sumó Philippe Diallo, presidente de la Federación Francesa de Fútbol, quien señaló que las palabras del exmandatario desprenden un «intolerable tufo a racismo» y sostuvo que los jugadores franceses no necesitan demostrar su nacionalidad ante nadie.
Desde España también hubo un rechazo inmediato. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió una visión incluyente de la identidad nacional al señalar que la pertenencia a un país no depende del apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel, sino del compromiso con la sociedad. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, pidió al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, deslindarse públicamente de las declaraciones de Rajoy.
La controversia se suma a otros episodios de discriminación que ha enfrentado la selección francesa durante el Mundial. Días antes, Kylian Mbappé denunció comentarios ofensivos realizados por la senadora paraguaya Celeste Amarilla, quien publicó mensajes burlándose del origen y la apariencia del delantero tras la eliminación de Paraguay en los octavos de final. El caso reavivó el debate sobre el racismo en el fútbol internacional.


