Santiago Giménez enfrentará un periodo de recuperación de aproximadamente dos meses después de la lesión que sufrió durante los minutos finales del encuentro entre la Selección Mexicana e Inglaterra. Aunque en un primer momento existía preocupación por una posible fractura debido a la forma en que se produjo la acción, los estudios médicos descartaron una lesión ósea y confirmaron un esguince de segundo grado en el tobillo.
El incidente ocurrió cuando el delantero intentó disputar un balón en la recta final del compromiso. Durante la jugada, su tobillo sufrió una fuerte torsión que le impidió continuar sobre el terreno de juego, obligando al cuerpo médico a atenderlo de inmediato. Las imágenes del momento generaron inquietud entre los aficionados y dentro del entorno del Tricolor, especialmente por el historial reciente del atacante.
La principal preocupación se centró en que la lesión afectó el mismo tobillo que fue intervenido quirúrgicamente el año pasado. Esa coincidencia hizo temer una recaída de mayor gravedad que pudiera comprometer el futuro inmediato del futbolista y prolongar considerablemente su ausencia de las canchas.
Después de los estudios realizados en las horas posteriores al encuentro, el diagnóstico descartó cualquier fractura o daño estructural severo. De acuerdo con la información difundida por FOX, el delantero del Milan presenta un esguince de segundo grado, una lesión que requerirá un proceso de rehabilitación cercano a las ocho semanas antes de recibir el alta médica.
Uno de los primeros en expresar su preocupación fue Christian «Chaco» Giménez, padre del atacante mexicano. El exfutbolista reveló que pudo comunicarse con su hijo tras el partido y reconoció que la escena fue especialmente dolorosa al tratarse del mismo tobillo que había sido operado anteriormente, situación que incrementó la incertidumbre mientras se esperaba el resultado de los estudios médicos.
Con este panorama, Santiago Giménez iniciará un tratamiento enfocado en recuperar completamente la estabilidad y fortaleza de la articulación antes de regresar a la competencia. El objetivo será evitar cualquier recaída que pueda afectar el desarrollo de su carrera y garantizar que vuelva en óptimas condiciones físicas.
La lesión también modificaría su planificación con el Milan, ya que el delantero mexicano estaría prácticamente descartado para realizar la pretemporada con el conjunto italiano, siempre y cuando continúe formando parte de la institución. Su evolución será seguida de cerca tanto por el club como por la Selección Mexicana, que espera recuperar a uno de sus principales referentes ofensivos lo antes posible.


