La selección de Irán puso fin a su estancia en México con una emotiva despedida en Tijuana, donde decenas de aficionados acudieron al hotel de concentración para agradecer al equipo los momentos compartidos durante el Mundial 2026. Aunque el conjunto asiático quedó eliminado en la fase de grupos, el vínculo que construyó con la comunidad fronteriza convirtió su salida en una auténtica muestra de afecto.
Desde las primeras horas de este martes, más de un centenar de personas se reunió a las afueras del hotel Marriott de Tijuana portando banderas iraníes, camisetas, pancartas y diversos artículos alusivos a la selección. Los seguidores esperaron pacientemente la salida de los futbolistas y del cuerpo técnico para brindarles una cálida despedida antes de su regreso a casa.
En un ambiente de celebración, los integrantes del plantel convivieron con los asistentes, firmaron autógrafos, posaron para fotografías y respondieron al cariño recibido durante su permanencia en la ciudad. Uno de los momentos más destacados ocurrió cuando los aficionados comenzaron a corear «¡Irán, hermano, ya eres mexicano!», frase que fue respondida con sonrisas y gestos de agradecimiento por parte de los jugadores.
La delegación iraní también dirigió un mensaje a quienes acudieron a despedirlos. Los futbolistas expresaron que, aunque emprendían el viaje de regreso a su país, una parte importante de ellos permanecería en Tijuana gracias al afecto recibido. Además, señalaron que México ya ocupa un lugar especial en sus vidas y agradecieron la hospitalidad que encontraron durante las semanas que permanecieron en territorio mexicano.
En el plano deportivo, Irán concluyó su participación en el Mundial 2026 sin conocer la derrota, pero tampoco logró conseguir una victoria. El equipo empató sus tres encuentros de la fase de grupos frente a Egipto, Bélgica y Nueva Zelanda, resultados que no fueron suficientes para avanzar a la siguiente ronda del certamen.
Tras disputar su último compromiso en Estados Unidos, la selección regresó a Tijuana antes de emprender el viaje definitivo hacia Irán. La ciudad fronteriza se convirtió en su centro de operaciones durante la Copa del Mundo debido a las restricciones logísticas impuestas por el gobierno estadounidense, que impidieron que el equipo estableciera su concentración dentro del país sede.
Pese a esa situación, la experiencia terminó fortaleciendo el vínculo entre la selección iraní y la comunidad tijuanense. La despedida dejó imágenes de respeto, gratitud y convivencia que reflejaron el impacto positivo que el equipo generó durante su paso por México, más allá de los resultados obtenidos sobre el terreno de juego.


