La presencia de miles de aficionados escoceses en Boston con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha provocado un fenómeno poco habitual en la ciudad estadounidense: un incremento extraordinario en el consumo de cerveza que ha puesto a prueba la capacidad de abastecimiento de numerosos establecimientos.
La llamada «Tartan Army», como se conoce a la apasionada hinchada de la selección de Escocia, llegó en grandes cantidades para acompañar a su equipo en su regreso a una Copa del Mundo, participación que no se producía desde 1998. Su entusiasmo no solo se ha reflejado en las tribunas, sino también en los bares y pubs de la ciudad, donde la demanda de bebidas alcanzó niveles inesperados durante el primer fin de semana del torneo.
La situación se hizo evidente tras el encuentro entre Escocia y Haití, cuando varios negocios reportaron dificultades para mantener sus existencias debido al constante flujo de clientes. Algunos establecimientos tuvieron que recurrir a medidas extraordinarias para evitar quedarse sin producto en plena celebración mundialista.
Uno de los casos más llamativos ocurrió en el Sam Adams Tap Room, ubicado en el centro de Boston. Su director general, Billy DeCain, aseguró que nunca había presenciado una demanda semejante en más de tres décadas de experiencia dentro de la industria. Según explicó, fue necesario solicitar un envío especial directamente desde la planta cervecera para responder al consumo registrado durante esos días.
El ambiente festivo continúa en la ciudad mientras los seguidores escoceses esperan el siguiente compromiso de su selección. Decenas de miles de aficionados permanecen en Boston disfrutando de actividades relacionadas con el torneo y manteniendo una intensa actividad en los principales puntos de reunión de la ciudad.
El próximo reto de Escocia será frente a Marruecos en el estadio de Foxborough, inmueble que también alberga los partidos de los New England Patriots de la NFL. La expectativa es alta tanto por el encuentro deportivo como por el impacto económico que genera la presencia masiva de visitantes internacionales.
Después de ese compromiso, la selección escocesa viajará a Miami para enfrentarse a Brasil. Mientras tanto, Boston se prepara para recibir otra importante oleada de aficionados con la llegada de Inglaterra, que disputará un partido ante Ghana en los próximos días.
Las autoridades locales y los propietarios de negocios consideran que el Mundial 2026 está dejando beneficios significativos para la economía regional. Hoteles, restaurantes, bares y comercios han experimentado un aumento considerable en su actividad gracias a la afluencia de aficionados que acompañan a sus selecciones durante la competición.


