La administración del presidente Donald Trump decidió retirar el requisito que obligaba a visitantes de ciertos países a pagar fianzas de hasta 15 mil dólares para ingresar a Estados Unidos durante el Mundial 2026. La medida representa un cambio importante en la política migratoria aplicada en los últimos meses y beneficiará a aficionados que ya cuentan con boletos para el torneo organizado por Estados Unidos, México y Canadá.
El Departamento de Estado confirmó que los seguidores que cumplan con los requisitos establecidos podrán quedar exentos del pago siempre que estén registrados en el sistema FIFA Pass, una plataforma creada para agilizar las citas de visa relacionadas con la Copa del Mundo. La secretaria adjunta para Asuntos Consulares, Mora Namdar, señaló que el gobierno busca facilitar la llegada de visitantes internacionales para el evento deportivo.
La exigencia de las fianzas fue implementada durante 2025 para ciudadanos provenientes de aproximadamente 50 países considerados con altos índices de permanencia irregular tras el vencimiento de sus visas. Entre las naciones afectadas figuraban Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal y Túnez, países clasificados al Mundial 2026.
Familiar faces will arrive in Boston. Be ready. 👀#FIFAWorldCup pic.twitter.com/myC6Gyf2iR
— FIFA World Cup (@FIFAWorldCup) May 13, 2026
Hasta antes del anuncio, los aficionados de esas naciones debían cubrir depósitos de 5 mil, 10 mil o hasta 15 mil dólares, montos que serían devueltos únicamente si cumplían las condiciones migratorias o en caso de que la visa fuera rechazada. Jugadores, entrenadores y miembros oficiales de las selecciones ya estaban exentos debido a acuerdos especiales relacionados con la competencia internacional.
La flexibilización ocurre en medio de críticas hacia las políticas migratorias impulsadas por el gobierno estadounidense. Organizaciones defensoras de derechos humanos y civiles han cuestionado las restricciones implementadas antes del Mundial, argumentando que contradicen el mensaje de inclusión y unión que representa un torneo global de esta magnitud.
Además de las fianzas, Estados Unidos reforzó controles migratorios con nuevas revisiones de redes sociales y restricciones parciales o totales para viajeros de algunas naciones. Esto provocó preocupación en la industria hotelera y turística, que reportó reservas internacionales por debajo de las expectativas iniciales para la justa mundialista.
La FIFA intervino durante varios meses para solicitar la eliminación de las garantías económicas, tema que fue discutido en reuniones celebradas en Washington entre autoridades del Departamento de Estado y Seguridad Nacional. Funcionarios estadounidenses estimaban que el número de aficionados afectados seguía creciendo conforme avanzaba la venta de boletos para el torneo que comenzará el 11 de junio de 2026.


