Organizaciones defensoras de derechos humanos, encabezadas por Amnistía Internacional, emitieron un aviso dirigido a los visitantes de la próxima Copa Mundial, en el que advierten sobre posibles riesgos al viajar a Estados Unidos. El documento señala preocupaciones relacionadas con el endurecimiento de las políticas migratorias y un entorno que, según estas agrupaciones, refleja un deterioro en las garantías fundamentales.
El llamado surge en un contexto marcado por la intensificación de operativos migratorios impulsados por la administración del presidente Donald Trump. De acuerdo con las organizaciones, estas acciones han derivado en prácticas que podrían afectar a turistas internacionales, incluyendo la posibilidad de ser rechazados en su ingreso al país, enfrentar detenciones bajo condiciones cuestionadas o ser sometidos a revisiones exhaustivas de dispositivos electrónicos y redes sociales.
El informe también hace referencia a operativos realizados en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Minneapolis, donde se han registrado denuncias por perfilamiento racial y uso de la fuerza en manifestaciones. Para los grupos firmantes, estos hechos reflejan un entorno que genera incertidumbre para quienes planean asistir al evento deportivo más importante del futbol a nivel global.
⚽ The countdown to the FIFA World Cup 2026™ is on! Coinciding with America’s 250th birthday, President Trump is committed to making this the greatest sporting event in world history. #FWC26 pic.twitter.com/pkT1sLrGxD
— Department of State (@StateDept) April 22, 2026
En contraste, representantes de la industria turística estadounidense rechazaron el contenido del aviso, argumentando que se trata de una postura que exagera los riesgos y podría afectar de manera negativa al sector servicios. Geoff Freeman, titular de la U.S. Travel Association, reconoció la existencia de inquietudes en torno a las políticas migratorias, pero sostuvo que presentar al país como un destino inseguro responde a intereses políticos y no a una evaluación objetiva.
Datos oficiales indican que durante el último año Estados Unidos recibió a millones de visitantes internacionales, aunque también se ha registrado una disminución en el flujo turístico desde el retorno de Trump a la presidencia. Factores como tensiones diplomáticas y restricciones de viaje han influido en este comportamiento.
Por su parte, la FIFA reiteró su compromiso con la protección de los derechos humanos, destacando que trabaja bajo lineamientos internacionales para garantizar un entorno seguro durante la competencia. La organización confía en que la magnitud del torneo y el interés global mitigarán las preocupaciones actuales.
El Mundial iniciará el 11 de junio y contará con sedes distribuidas en América del Norte, incluyendo múltiples estadios en territorio estadounidense, además de partidos en Canadá y México. La expectativa es alta, pero el debate sobre las condiciones de ingreso y seguridad para los visitantes continúa abierto.


