Un informe del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI) revela que Estados Unidos ha incrementado significativamente sus ventas de armas en los últimos cinco años, consolidando su posición como el mayor exportador mundial. Mientras tanto, Rusia ha experimentado una caída del 64% en sus ventas, perdiendo terreno frente a Francia, que ahora ocupa el segundo lugar.
El estudio, que compara los periodos 2015-2019 y 2020-2024, muestra que la guerra en Ucrania ha impulsado la demanda de armamento, convirtiendo a este país en el mayor importador mundial. Europa duplicó sus adquisiciones, con un 35% de las compras provenientes de Estados Unidos. La participación estadounidense en el mercado global pasó del 35% al 43%, con Arabia Saudita como su principal comprador individual.
Francia, con un 9.6% del mercado, consolidó su presencia al triplicar sus ventas a Europa. Alemania, Polonia y Corea del Sur también emergen como actores clave en el suministro de armas. Mientras tanto, China y Rusia han visto descender su participación en el comercio armamentístico, afectadas por sanciones, restricciones comerciales y presiones diplomáticas.
A pesar del crecimiento de las importaciones europeas, los países de la OTAN han comenzado a buscar mayor independencia en su industria de defensa. Sin embargo, Estados Unidos sigue dominando ampliamente el sector, con una cuota de mercado cuatro veces mayor que la de su competidor más cercano, Francia.


