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miércoles, enero 14, 2026

La hospitalidad empieza en el aeropuerto: el nuevo rostro del turismo en México

El turismo comienza mucho antes del check-in en un hotel o del primer brindis en un restaurante. Empieza en el traslado, en la llegada, en la experiencia de movilidad que el visitante vive desde el aeropuerto. Por eso, los recientes acuerdos que permiten la convivencia de distintos servicios de transporte en los aeropuertos del país representan un paso hacia la modernización de la hospitalidad en México.

Durante años, los visitantes —nacionales y extranjeros— se enfrentaron a un problema que parecía menor, pero que afectaba la percepción de todo un destino: la incertidumbre de cómo llegar o salir de un aeropuerto de forma segura, transparente y eficiente. Las tensiones entre diferentes sistemas de transporte generaron confusión, incomodidad y, en ocasiones, miedo. En un país donde el turismo es una de las mayores fuentes de ingresos, esa primera impresión importa —y mucho.

Este proceso no se trata de una competencia entre modelos, sino de reconocer que la movilidad es parte esencial de la experiencia turística. Un aeropuerto moderno no solo debe tener buena infraestructura; necesita ofrecer seguridad, accesibilidad y coherencia con las expectativas de los viajeros del siglo XXI.

Siempre lo he dicho: un aeropuerto es mucho más que un punto de partida o llegada. Es un centro comercial, un centro cultural, un centro financiero, un centro de hospitalidad y un centro de transporte terrestre y movilidad; un espacio único donde ocurre algo extraordinario: despegan y aterrizan aviones. En ese microcosmos se reflejan los valores, la organización y la calidad de un país. Allí comienza —y muchas veces termina— la experiencia del visitante.

La tecnología, bien utilizada, no sustituye al ser humano: lo potencia. Las plataformas digitales pueden convivir con los servicios tradicionales si se promueve la competencia justa, la profesionalización y la calidad. Lo que realmente transforma la experiencia turística no es el tipo de vehículo, sino la actitud de quien recibe, orienta y conduce. La hospitalidad empieza desde el asiento trasero.

Para los hoteles y restaurantes, este contexto representa una oportunidad extraordinaria. Pueden integrar la movilidad dentro de su experiencia de servicio, ofrecer traslados confiables, recomendaciones seguras o asistencia personalizada desde el momento de la reserva. Pueden capacitar a su personal para acompañar digitalmente al huésped, generando confianza, comodidad y sentido de cuidado.

Pero eso no excluye algo fundamental: todo debe girar en torno al turista, al huésped, al usuario. Debemos construir una visión turisticéntrica y usuariocéntrica, donde cada decisión, inversión y detalle esté pensada en quien viaja, en su seguridad, en su bienestar y en su emoción al ser recibido. Se trata de formar verdaderos aficionados del huésped, apasionados por servir, anticipar y superar expectativas.

La excelencia no es un lujo, es una responsabilidad: calidad, orden, limpieza, atención, seguridad y capacitación constante.
Y vale la pena preguntarlo con honestidad:
¿En dónde quedó esa bienvenida cálida y amigable?
¿Dónde está esa sonrisa genuina, esa botellita bien cerrada de agua, ese pequeño detalle que hace sentir al viajero esperado, respetado y cuidado?
La hospitalidad no se mide solo en estrellas, sino en gestos.

Los próximos doce meses son la gran oportunidad para consolidar esta visión. México será sede del Mundial 2026, de la Fórmula 1, de torneos de tenis profesional, carnavales y desfiles internacionales. Cada ciudad anfitriona podrá demostrar que sabe recibir con orden, belleza, eficiencia y calidez. Que puede ofrecer movilidad moderna, servicios confiables y hospitalidad genuina. Que puede —en una sola experiencia— reflejar lo mejor de un país.

Un país verdaderamente turístico es aquel que convierte la hospitalidad en parte de su identidad. Un país y una cultura amiga del visitante, del huésped y del viajero.
México tiene todo para ser ese ejemplo: un país que reciba con dignidad, servicio y orgullo. Pero ese futuro se construye entre todos: autoridades, prestadores, ciudadanos y visitantes. Porque la hospitalidad no se improvisa, se cultiva.

Hacer el bien, haciéndolo bien.

Redacción Rotativo de México
Redacción Rotativo de México
Equipo de noticias de Rotativo de México. Siempre brindando información de noticias del momento.
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