El satélite NISAR, desarrollado por la NASA y la agencia espacial india ISRO, tiene como objetivo anticipar desastres naturales mediante el monitoreo detallado de la superficie terrestre. Su lanzamiento está programado para el 30 de julio desde la isla de Sriharikota, en India, y marcará el inicio de una nueva era en la cooperación espacial entre ambas agencias.
Con una enorme antena de 12 metros de diámetro, similar al tamaño de un autobús escolar, NISAR podrá detectar desde el espacio movimientos milimétricos en la corteza terrestre, lo que permitirá identificar señales tempranas de terremotos o erupciones volcánicas. La científica Erika Podest, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, destacó que NISAR es como una “navaja suiza” por su capacidad multifuncional, única entre los satélites actualmente en órbita.
El sistema de radar opera en dos bandas, S y L, lo que le permite obtener imágenes de alta resolución incluso con nubosidad o condiciones climáticas adversas. Las imágenes estarán disponibles para agencias de todo el mundo, con el objetivo de apoyar la toma de decisiones en temas como seguridad hídrica, vigilancia costera, monitoreo de glaciares, ecosistemas y agricultura.
Además, el satélite pasará por cada punto del planeta cada 12 días, en una órbita sincronizada con el Sol a 743 km de altitud. Más de 180 organizaciones ya han mostrado interés por acceder a los datos que genere.
Las primeras imágenes estarán disponibles 65 días después del lanzamiento, y la fase científica comenzará en el día 90. Con un costo total superior a los mil 500 millones de dólares, NISAR es considerado el satélite de observación terrestre más costoso del mundo.


